También conocido como
orquiopexia, Fijación testicular, Cirugía de reparación de testículos no descendidos, Reparación de criptorquidia, Operación de Fowler-Stephens (específicamente para el testículo intraabdominal), Cirugía de Reposicionamiento Testicular
Definición
La orquidopexia es un procedimiento quirúrgico que consiste en la fijación de un testículo no descendido (criptorquidia) en el escroto.1 Esta intervención se realiza cuando un testículo no ha descendido de forma natural desde el abdomen o el conducto inguinal hasta su posición anatómica correcta en el escroto.2 El procedimiento tiene como objetivo recolocar y fijar el testículo no descendido en la bolsa escrotal, con el fin de preservar la función testicular, mejorar el potencial de fertilidad y facilitar la exploración futura para la detección precoz de anomalías testiculares.3
El procedimiento suele consistir en realizar una pequeña incisión en la ingle o en el escroto, localizar el testículo no descendido, liberarlo de los tejidos circundantes, crear un trayecto hasta el escroto y fijarlo dentro de una bolsa creada quirúrgicamente (bolsa de dartos) en el escroto.4 Se recomienda realizar la orquidopexia entre los 6 y los 18 meses de edad para minimizar el riesgo de deterioro de la fertilidad y de otras complicaciones a largo plazo asociadas a los testículos no descendidos.5
Contexto clínico
La orquidopexia está indicada principalmente para el tratamiento de la criptorquidia (testículos no descendidos), que es la anomalía congénita más frecuente de los genitales masculinos y se presenta en aproximadamente el 3% de los lactantes varones nacidos a término y hasta en el 30% de los recién nacidos varones prematuros.1 El descenso testicular a través del conducto inguinal comienza normalmente durante la semana 28 de gestación, y alrededor del 80% de los testículos no descendidos observados al nacer migran al escroto a los 3 meses de edad.2 Es probable que los testículos no descendidos que permanecen fuera del escroto a los 6 meses de edad requieran una intervención quirúrgica.3
Los criterios de selección de pacientes para la orquidopexia incluyen:
- Lactantes con testículos no descendidos que no han descendido de forma espontánea a los 6 meses de edad corregida4
- Niños o adolescentes diagnosticados de criptorquidia a cualquier edad5
- Pacientes con torsión testicular que requieren la fijación del testículo afectado y/o del contralateral1
Las guías de la American Urological Association (AUA) recomiendan la orquidopexia quirúrgica entre los 6 y los 18 meses de edad.5 La intervención temprana es crucial, ya que cuanto más se pospone la orquidopexia, mayor es la pérdida de células germinales y el riesgo de futuros problemas de infertilidad.2 Las investigaciones indican que por cada 6 meses de retraso en la realización de la cirugía se produce aproximadamente un descenso del 1% en la fertilidad, un aumento del 5% en la necesidad de servicios de reproducción asistida y un aumento del 6% en el riesgo de cáncer testicular.1
Los abordajes quirúrgicos de la orquidopexia varían en función de la localización del testículo no descendido:
- Abordaje inguinal: técnica más frecuente para los testículos situados en el conducto inguinal
- Abordaje escrotal: se utiliza cuando el testículo se encuentra en la parte superior del escroto
- Abordaje laparoscópico: de preferencia para los testículos no descendidos intraabdominales1
Los resultados esperados tras la orquidopexia incluyen:
- Colocación satisfactoria del testículo en el escroto en aproximadamente el 95% de los casos3
- Preservación de la función testicular y posible mejora de las perspectivas de fertilidad cuando se realiza a una edad temprana2
- Facilitación de la exploración testicular para la detección precoz de neoplasias malignas5
- Beneficios psicológicos relacionados con un aspecto escrotal normal4
Las posibles complicaciones incluyen infección de la herida, sangrado, atrofia testicular y criptorquidia recurrente.1 Se recomienda un seguimiento a largo plazo para controlar el desarrollo y la función testiculares.
