También conocido como
Colocación de reservorio submuscular alto, Colocación de reservorio submuscular, Colocación alternativa del reservorio, Colocación no tradicional del reservorio, Colocación del reservorio en la pared abdominal, Colocación ectópica del reservorio de IPP
Definición
La colocación ectópica del reservorio hace referencia a la técnica quirúrgica consistente en posicionar el componente del reservorio de una prótesis de pene inflable (IPP) en una localización alternativa al espacio retropúbico tradicional (ortotópico) de Retzius. Este abordaje se utiliza especialmente en pacientes en los que el espacio de Retzius está comprometido, como aquellos con antecedentes de cirugía pélvica previa, radioterapia o traumatismo, para minimizar el riesgo de lesión en los órganos pélvicos, como la vejiga, el intestino o los vasos sanguíneos principales.¹ El objetivo principal de la colocación ectópica es proporcionar una ubicación segura y eficaz para el reservorio de la IPP, garantizando el correcto funcionamiento del dispositivo a la vez que se reducen las posibles complicaciones quirúrgicas.² Las localizaciones ectópicas habituales incluyen los espacios submusculares (p. ej., submuscular alto, anterior a la fascia transversalis, profundo al músculo recto o profundo a la fascia del oblicuo externo lateral al vientre del músculo recto) o retroperitoneales laterales.¹ Esta técnica tiene como objetivo mantener una excelente funcionalidad del dispositivo y resultados estéticos en pacientes sometidos a la implantación de una prótesis de pene por afecciones como la disfunción eréctil.²,³
Contexto clínico
La colocación ectópica del reservorio está indicada clínicamente cuando el espacio tradicional de Retzius se considera hostil o no apto para la colocación del reservorio durante la cirugía de prótesis de pene inflable (IPP).¹ Esto ocurre a menudo en pacientes con antecedentes de cirugías pélvicas previas (p. ej., prostatectomía radical, cistectomía), radioterapia pélvica o traumatismo pélvico importante, lo que puede provocar cicatrices, adherencias o anatomía alterada, aumentando el riesgo de complicaciones como lesiones vesicales, intestinales o vasculares si el reservorio se coloca en la localización convencional.¹,²,³ Los criterios de selección de pacientes para la colocación ectópica suelen incluir a personas sometidas a la implantación de una IPP por disfunción eréctil que presentan estas afecciones pélvicas preexistentes.¹ El procedimiento quirúrgico para la colocación ectópica implica crear un espacio para el reservorio en una localización alternativa, más comúnmente de forma submuscular (p. ej., submuscular alto, entre los músculos abdominales y la fascia transversalis) o, con menor frecuencia, en el espacio retroperitoneal lateral.¹,² El cirujano diseca este bolsillo alternativo, a menudo a través de la misma incisión penoescrotal o infrapúbica utilizada para la colocación de los cilindros, o en ocasiones mediante una pequeña contraincisión. Se pueden utilizar instrumentos especializados para crear el bolsillo e insertar el reservorio de forma segura.²,³ Los resultados esperados para la colocación ectópica del reservorio son generalmente comparables a los de la colocación tradicional en términos de función del dispositivo, satisfacción del paciente y resultados estéticos, siendo la principal ventaja la reducción del riesgo de lesión visceral en pacientes de alto riesgo.¹,² No obstante, los cirujanos deben ser meticulosos en la técnica para evitar posibles complicaciones específicas de las localizaciones ectópicas, como la palpabilidad o migración del reservorio, aunque las notificaciones de tales problemas son relativamente bajas cuando se realiza correctamente.²,³ Los estudios a largo plazo continúan confirmando la seguridad y eficacia de las técnicas ectópicas cuando la colocación retropúbica estándar está contraindicada.¹
