También conocido como
Preservación del tamaño del pene, Técnicas de restauración de la longitud del pene, Mantenimiento de la dimensión del pene, Conservación de la longitud del pene, Optimización del tamaño del pene
Definición
La preservación de la longitud del pene se refiere a un conjunto integral de técnicas y protocolos que se aplican antes, durante y después de la cirugía de prótesis de pene para mantener o restablecer la longitud del pene en los pacientes que se someten a la implantación.1 Estas técnicas tienen como objetivo combatir una queja frecuente de los pacientes, la percepción de acortamiento del pene tras la colocación de la prótesis, que puede afectar negativamente a la satisfacción del paciente y a su bienestar psicológico.2 Los métodos de preservación incluyen protocolos preoperatorios (como la terapia con vacío o con tracción), técnicas quirúrgicas intraoperatorias (como enfoques de dilatación modificados, incisiones especializadas y procedimientos con injertos) y estrategias de manejo postoperatorio, todos ellos diseñados para maximizar los resultados funcionales y estéticos de la cirugía de prótesis de pene.3,4
Contexto clínico
Las técnicas de preservación de la longitud del pene están clínicamente indicadas en pacientes que se someten a la implantación de una prótesis de pene y que tienen riesgo de acortamiento del pene postoperatorio o les preocupa.1 Esto es especialmente relevante en pacientes con disfunción eréctil grave, enfermedad de Peyronie, disfunción eréctil tras prostatectomía o antecedentes de priapismo, situaciones en las que la fibrosis de los cuerpos cavernosos y la cicatrización de la túnica pueden limitar la elasticidad de la túnica albugínea.2
Los criterios de selección de pacientes incluyen a aquellos con acortamiento del pene documentado o percibido antes de la implantación, a los pacientes con afecciones que predisponen al acortamiento del pene y a quienes expresan una preocupación importante por una posible pérdida de longitud.3 El abordaje quirúrgico varía según la técnica de preservación elegida, pero en general implica modificaciones de los procedimientos de implantación estándar.
Los protocolos preoperatorios pueden incluir la terapia con dispositivo de erección por vacío (VED) o la terapia de tracción del pene durante 2-4 meses antes de la cirugía, que en series pequeñas ha preservado la longitud, y la mayoría de los hombres han ganado hasta 1,5 cm.4 Las técnicas intraoperatorias incluyen la preservación cavernosa y la canalización sin dilatación, la incisión subcoronal con denudación peneana circunferencial (degloving), la técnica de deslizamiento (sliding), la técnica de deslizamiento modificada, la técnica de múltiples incisiones (multiple-slit) y los procedimientos de expansión de la túnica.2
Los resultados esperados varían según la técnica, con una recuperación postoperatoria de la longitud del pene de alrededor de 3 cm de media (rango 0-4,0 cm).2 La satisfacción de los pacientes suele ser alta cuando se establecen expectativas adecuadas antes de la operación y cuando el cirujano implantador adopta una combinación de estrategias individualizada según las necesidades específicas del paciente.4
