También conocido como
Fallo de la bomba de control del AUS, disfunción de la bomba del esfínter urinario artificial, mal funcionamiento del dispositivo AUS, fallo de la bomba del esfínter urinario, fallo mecánico del AUS, disfunción de la bomba de control
Definición
El mal funcionamiento de la bomba del AUS hace referencia al fallo en el funcionamiento mecánico del componente de la bomba del esfínter urinario artificial, lo que puede provocar dificultades para inflar o desinflar el manguito.1 Este fallo altera el funcionamiento normal del dispositivo y puede dar lugar a incontinencia urinaria persistente o a retención urinaria.2 El componente de la bomba, ubicado habitualmente en el escroto en los varones o en los labios mayores en las mujeres, está diseñado para permitir el control manual de la transferencia de líquido entre el balón regulador de presión y el manguito uretral.3 Cuando funciona correctamente, este sistema permite a los pacientes controlar la micción desinflando temporalmente el manguito. Los fallos mecánicos pueden deberse a diversas causas, como el desgaste de los componentes, la pérdida de líquido, la migración de la bomba o daños físicos en el dispositivo.1-3
El esfínter urinario artificial (AUS) es un sistema multicomponente compuesto por tres partes principales: un manguito uretral, un balón regulador de presión (PRB) y una bomba de control.3 El manguito uretral se coloca alrededor de la uretra y, al llenarse de líquido, la comprime para evitar los escapes de orina.3 El PRB se implanta habitualmente en el abdomen o en la región pélvica y mantiene una presión predeterminada dentro del sistema, asegurando que el manguito permanezca cerrado de manera eficaz.3 La bomba de control permite al paciente accionar manualmente el dispositivo comprimiéndola para desinflar el manguito, permitiendo que la orina fluya desde la vejiga hacia la uretra.3 Tras la micción, el líquido regresa automáticamente desde el balón hacia el manguito, restableciendo la continencia.3
El mal funcionamiento de la bomba puede manifestarse de diversas formas, entre ellas dificultad para accionar la bomba, incapacidad para inflar o desinflar el manguito o un fallo mecánico completo del componente de la bomba.1-4 Las investigaciones de Srivastava et al. constataron que, si bien el mal funcionamiento del PRB fue la causa más frecuente de fallo del AUS, el fallo del manguito o de la bomba fue relativamente infrecuente.1 Sin embargo, cuando se produce un mal funcionamiento de la bomba, puede repercutir significativamente en la calidad de vida del paciente y requerir intervención quirúrgica para su corrección.1-4
Contexto clínico
El mal funcionamiento de la bomba del AUS es clínicamente relevante en el manejo de pacientes con esfínteres urinarios artificiales implantados, que se utilizan principalmente para tratar la incontinencia urinaria de esfuerzo (SUI) moderada a grave.1 El AUS se considera el tratamiento de referencia («gold standard») para la SUI masculina, en particular tras la cirugía prostática (p. ej., prostatectomía radical), la radioterapia u otros procedimientos urológicos que puedan dañar el esfínter urinario natural.1,3
La selección de pacientes para la implantación del AUS incluye habitualmente a personas con SUI persistente a las que les molestan los escapes y que son candidatas adecuadas para la cirugía.3 Se consideran factores como la gravedad de la incontinencia, los tratamientos previos, la destreza del paciente (para accionar la bomba), la función cognitiva y el estado de salud general.3 Los pacientes con antecedentes de estenosis uretral, radiación pélvica previa o cirugía uretral previa pueden presentar un mayor riesgo de complicaciones y requieren una evaluación minuciosa.3
La implantación quirúrgica de un AUS implica la colocación de los tres componentes (manguito, balón, bomba) a través de pequeñas incisiones, a menudo una en el periné (entre el escroto y el ano) para el manguito y la bomba, y otra en la parte inferior del abdomen para el balón.3 Por lo general, el dispositivo se deja desactivado durante varias semanas (habitualmente de 6 a 8 semanas) tras la cirugía para permitir la cicatrización antes de activarlo para su uso.3
Cuando se produce un mal funcionamiento de la bomba del AUS, los pacientes suelen presentar incontinencia urinaria recurrente tras un período de control satisfactorio, dificultad para accionar la bomba, incapacidad para inflar o desinflar el manguito o retención urinaria si el manguito no se puede desinflar.1,2 El diagnóstico incluye la exploración física de los componentes del dispositivo, la comprobación de los ciclos del dispositivo, la evaluación cistouretroscópica y la valoración de los síntomas del paciente.1,3
El abordaje del mal funcionamiento de la bomba del AUS depende de qué componente haya fallado. Las investigaciones de Srivastava et al. concluyeron que el fallo del balón regulador de presión (PRB) fue la causa más frecuente de fallo del AUS, mientras que el mal funcionamiento del manguito o de la bomba fue infrecuente.1 En el caso del mal funcionamiento del PRB, la corrección exclusiva del PRB puede restablecer satisfactoriamente la función del AUS en pacientes seleccionados.1 En los casos en que el componente específico defectuoso pueda determinarse en el preoperatorio, puede reemplazarse únicamente dicho componente; de lo contrario, a menudo es necesario sustituir todo el dispositivo.1,3
Los resultados esperados tras la cirugía de revisión por mal funcionamiento de la bomba del AUS son generalmente positivos, y los estudios muestran altas tasas de recuperación de la continencia.1,2 No obstante, se debe informar a los pacientes sobre la posibilidad de futuros fallos del dispositivo, ya que los componentes mecánicos pueden desgastarse con el tiempo, con una duración habitual de 8 a 10 años.3 El ensayo MASTER demostró una tasa de continencia del 84 % tras la colocación del AUS, con más del 90 % de los varones satisfechos con su continencia y dispuestos a recomendar el procedimiento a otras personas con síntomas similares.3
Las posibles complicaciones del implante y de la cirugía de revisión del AUS incluyen infección, erosión del manguito en la uretra, fallo mecánico del dispositivo, dolor, hemorragia o incontinencia persistente.1,2,3 Una selección cuidadosa de los pacientes, una técnica quirúrgica adecuada y un seguimiento periódico son fundamentales para minimizar estos riesgos y garantizar unos resultados óptimos.
