También conocido como
micción urgente, Frecuencia o urgencia urinaria, Síndrome de urgencia-frecuencia, Síndrome de vejiga hiperactiva (VH), síndrome de urgencia
Definición
La frecuencia urinaria es la necesidad de orinar muchas veces durante el día, la noche (nicturia) o ambas, pero en volúmenes normales o menores de lo normal.1 Se distingue de la poliuria, que es un aumento de la producción de orina de> 3 L/día.1 La frecuencia urinaria puede ir acompañada de una sensación de necesidad urgente de orinar (urgencia urinaria).1 La micción anormalmente frecuente (p. ej., una vez cada hora o dos) se denomina frecuencia urinaria.2 La frecuencia urinaria generalmente resulta de trastornos del tracto genitourinario inferior. La inflamación de la vejiga, la uretra o ambas provoca una sensación de necesidad de orinar. Sin embargo, esta sensación no se alivia al vaciar la vejiga, por lo que una vez que se vacía la vejiga, los pacientes continúan intentando orinar pero solo eliminan pequeños volúmenes de orina.1
Contexto clínico
La frecuencia urinaria es un síntoma de presentación común tanto en atención primaria como en urología. Puede ser causada por diversas afecciones que afectan el tracto urinario inferior.1 Las causas más comunes incluyen infecciones del tracto urinario (ITU), que son la causa más común en niños y mujeres2,4, y enfermedad de la próstata, que es una causa común en hombres mayores de 3 años. 50 años.1,4
La selección del paciente para la evaluación depende de la gravedad de los síntomas, los síntomas asociados y los factores de riesgo. La disuria sugiere que la frecuencia urinaria se debe a una infección del tracto urinario o hiperplasia prostática benigna (BPH).1 Una cirugía pélvica previa sugiere incontinencia.1 Un chorro de orina débil, nicturia o ambas sugiere HPB.1 La frecuencia urinaria en un paciente joven por lo demás sano puede deberse a una frecuencia urinaria excesiva. ingesta de alcohol o bebidas con cafeína.1 La hematuria macroscópica sugiere infección urinaria y cálculos en pacientes más jóvenes y cáncer genitourinario en pacientes mayores.1
La evaluación diagnóstica generalmente incluye análisis de orina y cultivo para detectar infección y hematuria.1 Se pueden realizar cistoscopia, cistometría y uretrografía para diagnosticar cistitis, obstrucción de la salida de la vejiga y cistocele.1 En hombres mayores, la determinación del nivel del antígeno prostático específico, la ecografía y la biopsia de próstata pueden ser necesario para diferenciar la HPB del cáncer de próstata.1
El tratamiento varía según la causa. Las ITU se tratan con antibióticos adecuados. La HPB puede requerir medicamentos o intervención quirúrgica. Las modificaciones en el estilo de vida, como reducir el consumo de cafeína, pueden ayudar a controlar la frecuencia urinaria en personas sanas.1,4
