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Hidrocele

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También conocido como

hidrocele, hidrocele escrotal, Hidrocele comunicante, Hidrocele no comunicante, hidrocele congénito, hidrocele pediátrico, hidrocele adulto, Hidrocele de la médula, Hidrocele filarial4.

Definición

El hidrocele es una afección urológica frecuente que se caracteriza por una acumulación anómala de líquido seroso en el escroto, concretamente entre las capas parietal y visceral de la túnica vaginal, la membrana que rodea el testículo123. Esta acumulación de líquido provoca la hinchazón del escroto y puede afectar a uno o a ambos testículos (hidrocele bilateral)1.

El hidrocele puede ser congénito o adquirido2. Los hidroceles congénitos suelen estar presentes en el momento del nacimiento y se deben a que el proceso vaginal no se cierra durante el desarrollo fetal1. El proceso vaginal es una evaginación del peritoneo que acompaña a los testículos en su descenso desde el abdomen hasta el escroto durante el tercer trimestre de la gestación2. Si este conducto permanece abierto (proceso vaginal permeable o PPV), el líquido peritoneal puede fluir hacia el escroto y dar lugar a un hidrocele comunicante12. Este tipo de hidrocele puede cambiar de tamaño a lo largo del día, y a menudo parece más grande durante la actividad y más pequeño en reposo o al estar tumbado, ya que el líquido puede desplazarse entre el abdomen y el escroto1.

Los hidroceles no comunicantes se producen cuando el proceso vaginal se cierra, pero existe un desequilibrio entre la secreción y la reabsorción de líquido por la túnica vaginal, o bien queda líquido abdominal residual atrapado en el escroto12. Estos hidroceles suelen estar presentes al nacer o pueden aparecer más adelante sin motivo aparente, y normalmente mantienen un tamaño constante o crecen muy lentamente1.

En los adultos, los hidroceles adquiridos pueden deberse a diversos factores, como lesiones en el escroto, inflamación o infección del testículo (orquitis) o del epidídimo (epididimitis), torsión testicular o tumores testiculares12. También pueden aparecer de forma iatrogénica tras procedimientos como la varicocelectomía o la reparación de una hernia inguinal2. Aunque los hidroceles pueden causar molestias o sensación de pesadez, sobre todo si son grandes, suelen ser indoloros y, por lo general, no afectan a la fertilidad1.

El objetivo principal de comprender los hidroceles es lograr un diagnóstico preciso y un tratamiento adecuado, diferenciándolos de otras patologías escrotales, como las hernias o los tumores testiculares, que pueden requerir intervenciones distintas o más urgentes23.

Contexto clínico

El hidrocele es clínicamente relevante por ser una causa frecuente de aumento de volumen escrotal en varones de todas las edades, desde lactantes hasta adultos12. Su presentación como un saco indoloro lleno de líquido alrededor de uno o ambos testículos obliga a diferenciarlo de otras patologías escrotales potencialmente más graves, como las hernias inguinales, los tumores testiculares, la epididimitis, la orquitis o la torsión testicular123.

Afecciones médicas y escenarios relevantes:

  • Lactantes: Los hidroceles congénitos son frecuentes y afectan aproximadamente al 10% de los varones recién nacidos1. A menudo se deben a un proceso vaginal permeable (PVP), que permite el paso de líquido peritoneal al escroto12. La mayoría de los hidroceles congénitos no son dolorosos a la palpación y se resuelven espontáneamente durante los primeros uno a dos años de vida, a medida que el organismo reabsorbe el líquido y el PVP se cierra12.
  • Adultos: Los hidroceles adquiridos en adultos pueden aparecer de forma idiopática (sin causa aparente) o secundaria a afecciones subyacentes, como traumatismos escrotales, infecciones como la epididimitis o la orquitis (que pueden causar un hidrocele reactivo), la torsión testicular o los tumores testiculares12. La filariasis es una causa destacada de hidrocele en las regiones tropicales y subtropicales endémicas4. Los hidroceles también pueden ser una consecuencia iatrogénica de la cirugía escrotal o inguinal, como la varicocelectomía o la reparación de una hernia2.

Criterios de selección de pacientes (para la intervención):

La mayoría de los hidroceles, sobre todo en lactantes, no requieren tratamiento inmediato y se mantienen en observación a la espera de su resolución espontánea12. La intervención suele considerarse en los siguientes escenarios:

  • Hidroceles persistentes: En lactantes, si el hidrocele persiste más allá de los 12-24 meses, o si es muy grande, tenso o sintomático12.
  • Hidroceles comunicantes: Tienen una mayor probabilidad de asociarse a una hernia inguinal, y a menudo se recomienda la reparación quirúrgica (herniorrafia con hidrocelectomía) para prevenir complicaciones como la incarceración o la estrangulación del contenido herniario12.
  • Hidroceles sintomáticos en adultos: Si el hidrocele alcanza un tamaño suficiente para causar dolor, molestias, sensación de pesadez o vergüenza, o interfiere en actividades cotidianas como caminar o sentarse, puede estar indicada la intervención quirúrgica (hidrocelectomía)13.
  • Sospecha de patología subyacente: Si existe cualquier duda sobre el diagnóstico, o si se sospecha una afección subyacente como un tumor testicular, está justificado realizar más estudios y, posiblemente, cirugía2.

Procedimientos diagnósticos:

El diagnóstico suele establecerse a partir de la historia clínica y la exploración física12:

  • Exploración física: El profesional sanitario examinará el escroto en busca de aumento de volumen. Los hallazgos clave incluyen un agrandamiento escrotal liso, no doloroso o levemente doloroso a la palpación, que puede sentirse como un globo lleno de agua1. La transiluminación (hacer pasar una luz a través del escroto) es un signo diagnóstico característico; un hidrocele suele transiluminarse, es decir, la luz atraviesa el saco lleno de líquido, mientras que las masas sólidas, como los tumores o las hernias que contienen intestino, por lo general no lo hacen12.

El profesional también intentará palpar por encima de la tumefacción para valorar el cordón espermático y descartar una hernia inguinal. La imposibilidad de palpar por encima de la tumefacción podría sugerir una hernia inguinoescrotal o un hidrocele congénito que se extiende hacia el conducto inguinal2.

  • Estudios de imagen: Aunque a menudo no son necesarios para un diagnóstico sencillo, pueden utilizarse si el diagnóstico es incierto, si el testículo no puede palparse o para descartar otras afecciones2.
  • Ecografía escrotal: Es la prueba de imagen más habitual. Permite delimitar con claridad la colección de líquido, evaluar el parénquima testicular en busca de cualquier anomalía (p. ej., tumores, signos de torsión, inflamación) y diferenciar un hidrocele de otras masas escrotales, como los espermatoceles o los varicoceles12.
  • Ecografía dúplex: Puede aportar información sobre el flujo sanguíneo testicular, lo cual es crucial ante la sospecha de torsión testicular (en la que el flujo estaría ausente o reducido) o de epididimitis/orquitis (en la que el flujo podría estar aumentado)2.

Resultados esperados/pronóstico:

El pronóstico de los hidroceles es, en general, muy bueno1.

  • Lactantes: La mayoría de los hidroceles congénitos se resuelven espontáneamente, sin ninguna intervención, durante los dos primeros años de vida12.
  • Adultos: Los hidroceles pequeños y asintomáticos pueden no requerir tratamiento y pueden vigilarse. Si se realiza una cirugía (hidrocelectomía) por hidroceles sintomáticos o persistentes, la tasa de éxito es alta y la recidiva es poco frecuente13.
  • Recuperación posquirúrgica: Tras una hidrocelectomía, la mayoría de las personas pueden reanudar sus actividades normales no extenuantes en un plazo de unos pocos días a una semana, aunque la recuperación y la cicatrización completas pueden tardar varias semanas1. Es habitual cierta tumefacción, hematoma superficial y molestias postoperatorias transitorias, que suelen resolverse. Las complicaciones son infrecuentes, pero pueden incluir infección, hematoma, dolor crónico o recidiva1.

Cita científica

[1] Cleveland Clinic. Hydrocele: Causes, Symptoms, Diagnosis & Treatment. Cleveland Clinic. Accessed May 15, 2025. https://my.clevelandclinic.org/health/diseases/16294-hydrocele

[2] Conjeevaram R, Huzaifa M, Leslie SW. Hydrocele. In: StatPearls [Internet]. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; 2026 Jan-. Available from: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK559125/ (PMID: 32644551; Bookshelf ID: NBK559125)

[3] Mayo Clinic. Hydrocele - Diagnosis and treatment. Mayo Clinic. Published January 12, 2023. Accessed May 15, 2025. https://www.mayoclinic.org/diseases-conditions/hydrocele/diagnosis-treatment/drc-20363971

[4] Medindia. Hydrocele. Medindia. Updated July 28, 2021. Accessed May 15, 2025. https://www.medindia.net/health/conditions/hydrocele.htm

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