También conocido como
construcción del pene, creación del neofalo, reconstrucción fálica, faloplastia de afirmación de género, cirugía de trasero transmasculino, Cirugía de fondo FTM, cirugia de construccion del pene, penoplastia3.
Definición
La faloplastia es un conjunto complejo de procedimientos quirúrgicos destinados a construir o reconstruir un pene (neofalo)1˒2˒3. Se realiza con mayor frecuencia como parte de la cirugía de afirmación de género en hombres transgénero, pero también puede estar indicada en hombres cisgénero que necesitan una reconstrucción del pene por traumatismos, afecciones congénitas o enfermedades1˒3. El objetivo principal de la faloplastia es crear un neofalo estéticamente similar a un pene natal que, según los objetivos del paciente, permita orinar de pie, tener sensibilidad táctil y erógena y lograr una erección para el coito con penetración1.
El procedimiento suele consistir en obtener un colgajo de tejido, que incluye piel, grasa, nervios, arterias y venas, de una zona donante del propio cuerpo del paciente, como el antebrazo (colgajo libre radial de antebrazo, RFFF), el muslo (colgajo anterolateral de muslo, ALT) o el costado/la espalda (colgajo musculocutáneo de dorsal ancho, MLD)1˒2. Este colgajo de tejido se modela después minuciosamente y se transfiere a la zona genital para formar el cuerpo del neofalo1˒2. La faloplastia es un proceso en varias etapas que puede incluir distintos componentes adaptados a las necesidades de cada persona y al plan quirúrgico. Estos componentes pueden abarcar la creación del cuerpo del pene, el alargamiento uretral (uretroplastia) para permitir la micción desde la punta del neofalo, la glandeplastia (creación del glande o cabeza), la escrotoplastia (creación de un escroto), la vaginectomía (extirpación de la vagina), la histerectomía y la ooforectomía (extirpación del útero y los ovarios) y, finalmente, la colocación de implantes testiculares y eréctiles1˒2.
Contexto clínico
La faloplastia está indicada principalmente en personas que se someten a una afirmación de género de mujer a hombre (FTM), también denominadas personas transmasculinas, que desean una masculinización quirúrgica de sus genitales para alinear sus características físicas con su identidad de género¹ˇ²ˇ³. También es una opción reconstructiva para hombres cisgénero que han sufrido la pérdida o lesión del pene por traumatismos (p. ej., accidentes, quemaduras, heridas de combate), anomalías congénitas (p. ej., afalia, micropene, epispadias o hipospadias cuando otras reparaciones son insuficientes) o resección oncológica (p. ej., cáncer de pene)¹.
Una selección cuidadosa de los pacientes es fundamental y, por lo general, implica una evaluación integral por parte de un equipo multidisciplinar que incluye cirujanos plásticos, urólogos, profesionales de la salud mental y endocrinólogos¹ˇ². En los casos de afirmación de género, esto suele incluir un diagnóstico confirmado de disforia de género persistente, la capacidad de otorgar el consentimiento informado, la mayoría de edad legal y afecciones médicas y de salud mental bien controladas². Habitualmente se exigen cartas de apoyo de profesionales de la salud mental cualificados³. Los pacientes deben tener expectativas realistas sobre los resultados, las posibles complicaciones y el carácter escalonado de los procedimientos de faloplastia¹ˇ².
La faloplastia es una cirugía modular, adaptada a los objetivos de cada paciente. Sus componentes principales pueden incluir:
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Creación del cuerpo fálico: construcción del neofalo mediante un colgajo de tejido, como el colgajo libre radial de antebrazo (RFFF), el colgajo anterolateral de muslo (ALT) o el de dorsal ancho (MLD )¹ˇ².
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Uretroplastia (alargamiento uretral): este procedimiento se realiza si el paciente desea orinar de pie. Prolonga la uretra a través del neofalo y conlleva un mayor riesgo de complicaciones como fístulas o estenosis¹ˇ²ˇ³.
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Vaginectomía: suele realizarse junto con el alargamiento uretral para extirpar el tejido vaginal, lo que puede facilitar la reconstrucción y reducir el riesgo de complicaciones¹.
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Escrotoplastia: creación de un escroto con tejido de los labios mayores, diseñado para alojar futuros implantes testiculares¹ˇ².
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Glandeplastia: formación del glande, que suele realizarse en una etapa posterior para mejorar el aspecto del neofalo¹.
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Histerectomía y ooforectomía: la extirpación del útero y los ovarios, si aún no se ha realizado, suele ser necesaria para la afirmación de género¹.
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Colocación de implantes: los implantes testiculares y una prótesis de pene (inflable o maleable) suelen colocarse en etapas posteriores, a menudo 12 meses o más después de la cirugía inicial, para facilitar la función eréctil y permitir el coito con penetración¹ˇ².
Los resultados esperados dependen de las técnicas quirúrgicas empleadas y de la respuesta de cicatrización de cada persona. Los resultados deseados incluyen un falo estéticamente satisfactorio, la capacidad de orinar de pie (si se realiza uretroplastia), sensibilidad protectora y la capacidad de mantener relaciones sexuales con penetración con ayuda de una prótesis¹ˇ³. La recuperación suele ser prolongada e implica varias etapas quirúrgicas a lo largo de un año¹ˇ². Las estancias hospitalarias iniciales oscilan entre 4 y 7 días, mientras que las etapas posteriores suelen requerir estancias más cortas o ambulatorias¹ˇ². A pesar de la complejidad, las tasas de satisfacción global son altas, aunque complicaciones como las fístulas uretrales, las estenosis, la pérdida del colgajo, las infecciones y los problemas protésicos siguen siendo aspectos importantes a tener en cuenta¹ˇ³.
