También conocido como
plicatura del pene, Corporoplastia de Nesbit, Corporoplastia de Yachia, Plicatura de la túnica albugínea, Corporoplastia escisional, Corporoplastia incisional, Cirugía de enderezamiento del pene
Definición
La corporoplastia es un procedimiento quirúrgico que consiste en la reparación o reconstrucción de los cuerpos cavernosos, las estructuras cilíndricas pares del interior del pene que contienen el tejido eréctil.1 Este procedimiento se realiza principalmente para corregir la curvatura del pene derivada de la enfermedad de Peyronie o de afecciones congénitas.2 La cirugía tiene como objetivo restablecer la forma y la función normales del pene mediante la modificación de la túnica albugínea, la envoltura fibrosa que rodea los cuerpos cavernosos.3 Existen varios abordajes técnicos de corporoplastia, como las técnicas de escisión (procedimiento de Nesbit), los métodos de incisión (procedimiento de Yachia) y los procedimientos de plicatura, cada uno con indicaciones y resultados específicos.4 El objetivo principal de la corporoplastia es permitir unas relaciones sexuales satisfactorias mediante la corrección de las deformidades del pene que dificultan la penetración, preservando al mismo tiempo la función eréctil.5
Contexto clínico
La corporoplastia está clínicamente indicada en pacientes con enfermedad de Peyronie estable (habitualmente presente durante al menos 12 meses sin inflamación activa ni empeoramiento progresivo) o con curvatura congénita del pene que impide una penetración sexual adecuada.1 Los criterios de selección de pacientes incluyen una función eréctil adecuada, una longitud del pene suficiente (habitualmente >13 cm) y una curvatura que afecte de forma significativa a la función sexual.2
El abordaje quirúrgico varía según el grado y la complejidad de la curvatura. En las curvaturas simples inferiores a 60 grados suelen preferirse los procedimientos de plicatura, mientras que las deformidades más complejas pueden requerir técnicas de escisión o de incisión.3 El procedimiento suele realizarse con anestesia local de forma ambulatoria, induciendo una erección artificial durante la cirugía para valorar el grado de curvatura y confirmar que la corrección es adecuada.4
Los resultados posoperatorios suelen ser favorables, y los estudios describen tasas de éxito del enderezamiento del pene del 89-95%.5 No obstante, debe informarse a los pacientes sobre las posibles complicaciones, como el acortamiento del pene (descrito hasta en el 67% de los pacientes), las suturas palpables y, en raras ocasiones, la disfunción eréctil o la recurrencia de la curvatura.6 Las tasas de satisfacción de los pacientes a largo plazo oscilan entre el 75 y el 85%, y la mayoría de los pacientes pueden reanudar una actividad sexual normal en un plazo de 6-8 semanas después de la cirugía.7
