También conocido como
Inflamación testicular, Testitis, didimitis, Epididimoorquitis (cuando el epidídimo también está afectado).
Definición
La orquitis es la inflamación de uno o ambos testículos (testículos)1,2,3. Los testículos son órganos reproductores masculinos cruciales ubicados dentro del escroto, responsables de producir espermatozoides y hormonas sexuales masculinas, principalmente testosterona1.
La orquitis puede presentarse de forma aguda con síntomas repentinos o ser crónica y asintomática1. La orquitis aislada (inflamación únicamente de los testículos) es poco común; ocurre con mayor frecuencia junto con la epididimitis, que es la inflamación del epidídimo (el tubo enrollado en la parte posterior del testículo que almacena y transporta los espermatozoides)2. Cuando ambos están inflamados, la afección se denomina epidídimoorquitis1,2.
El mecanismo principal de la orquitis aislada suele ser la diseminación hematógena (transmitida por la sangre) de un agente infeccioso1. Las infecciones ascendentes del tracto urinario o las infecciones de transmisión sexual (ITS) también pueden provocar afectación testicular, que a menudo afecta primero el epidídimo y luego se propaga a los testículos1.
En urología, comprender la orquitis es importante porque puede causar dolor significativo, hinchazón y potencialmente provocar complicaciones como atrofia (encogimiento) testicular, formación de abscesos y deterioro de la fertilidad, especialmente si no se trata adecuadamente o si ocurre después de la pubertad en casos como la orquitis por paperas2,3.
Contexto clínico
La orquitis es clínicamente relevante como una afección inflamatoria aguda de los testículos que puede causar dolor significativo, hinchazón escrotal y fiebre1,2,3. A menudo se presenta repentinamente y requiere atención médica inmediata para diferenciarlo de otras causas de dolor escrotal agudo, como la torsión testicular, que es una emergencia quirúrgica1,2.
Condiciones y condiciones médicas relevantes Etiología:
La orquitis puede ser causada por varios agentes infecciosos:
- Infecciones virales: La causa viral más común es el virus de las paperas, particularmente en hombres pospúberes no vacunados. La orquitis por paperas generalmente se desarrolla de 4 a 7 días después del inicio de la parotitis (inflamación de las glándulas salivales)1,2.
- Infecciones bacterianas: La orquitis bacteriana a menudo se asocia con epididimitis (epididimitis). La infección generalmente asciende desde el tracto urinario inferior (p. ej., uretritis, cistitis, prostatitis) o es el resultado de infecciones de transmisión sexual (ITS)1,2,3. Los patógenos bacterianos comunes incluyen Escherichia coli, Klebsiella pneumoniae, Pseudomonas aeruginosa, Staphylococcus y Streptococcus especies en hombres mayores o aquellos con anomalías del tracto urinario1. En hombres jóvenes sexualmente activos (normalmente <35 años), Chlamydia trachomatis y Neisseria gonorrhoeae son causas comunes1,2.
- Otras infecciones: Con menos frecuencia, otros virus (p. ej., coxsackievirus, varicela, echovirus, citomegalovirus) o bacterias (Mycobacterium avium complejo, Cryptococcus neoformans, Toxoplasma gondii, Haemophilus parainfluenzae, Candida albicans) puede causar orquitis, especialmente en personas inmunocomprometidas1.
- Orquitis autoinmune: En algunos casos, la orquitis puede tener una etiología autoinmune4.
Factores de riesgo:
Los factores de riesgo para desarrollar orquitis incluyen1,2:
- Falta de vacunación contra las paperas.
- Edad (la orquitis por paperas es más común después de la pubertad; la orquitis bacteriana por patógenos no relacionados con ITS es más común en hombres mayores o en aquellos con hiperplasia prostática benigna).
- Conductas sexuales de alto riesgo (múltiples parejas, relaciones sexuales sin condón, antecedentes de ITS) para la orquitis relacionada con ITS.
- Instrumentación o cateterismo reciente del tracto urinario.
- Anomalías anatómicas del tracto urinario (p. ej., estenosis uretral, obstrucción de la salida de la vejiga).
- Historia previa de epididimitis.
Procedimientos de diagnóstico y enfoques de tratamiento:
- Diagnóstico: El diagnóstico se basa principalmente en la historia clínica y los hallazgos del examen físico, que generalmente incluyen sensibilidad testicular, agrandamiento, induración y edema o eritema escrotal1.
- Se pueden realizar análisis de orina y urocultivos para identificar patógenos bacterianos1.
- Los hisopos uretrales para pruebas de ITS (N. gonorrhoeae y C. trachomatis) se recomiendan en personas sexualmente activas1.
- La ecografía Doppler color es la modalidad de imagen de elección para evaluar el flujo sanguíneo (descartando torsión testicular, que muestra flujo ausente o reducido) y evaluar complicaciones como la formación de abscesos. En la orquitis, la ecografía suele mostrar un aumento del flujo sanguíneo testicular1,7.
- La prueba de anticuerpos por inmunofluorescencia en suero puede confirmar la orquitis por paperas, aunque normalmente no se realiza de forma rutinaria1.
- Tratamiento: El tratamiento depende de la causa subyacente1,2,3:
- Orquitis bacteriana: Los antibióticos se recetan según los patógenos probables y la edad/antecedentes sexuales del paciente. Para las ITS, es común ceftriaxona más doxiciclina o azitromicina. Para los organismos entéricos, las fluoroquinolonas (p. ej., ciprofloxacina, levofloxacina) o trimetoprim-sulfametoxazol son opciones. Las parejas sexuales de pacientes con orquitis inducida por ITS también deben recibir tratamiento1,3.
- Orquitis viral (por ejemplo, paperas): El tratamiento es de apoyo ya que los antibióticos no son efectivos. Esto incluye reposo en cama, soporte escrotal (p. ej., suspensorio), bolsas de hielo en el escroto y analgésicos/antiinflamatorios (p. ej., AINE) para controlar el dolor y la fiebre1,2,3.
- Medidas generales de apoyo: Independientemente de la causa, la atención de apoyo incluye alivio del dolor, elevación del escroto y reposo1,2,3.
- Es posible que se requiera hospitalización en casos graves, signos de sepsis, incapacidad para tomar antibióticos orales o si se necesita una intervención quirúrgica por complicaciones como un absceso1.
Resultados esperados y recuperación:
- La mayoría de los casos de orquitis, tanto virales como bacterianos tratados con antibióticos, se resuelven sin complicaciones a largo plazo, especialmente si se tratan con prontitud1,2.
- El dolor y la hinchazón generalmente comienzan a mejorar a los pocos días de iniciar el tratamiento adecuado, pero la resolución completa del dolor y la hinchazón puede tardar varias semanas o incluso meses1,2,3.
- Una disminución de la temperatura corporal dentro de los primeros tres días de tratamiento antibacteriano es un buen marcador de pronóstico para la orquitis bacteriana1.
Complicaciones:
Si bien la mayoría de los pacientes se recuperan por completo, las posibles complicaciones de la orquitis incluyen1,2,3:
- Atrofia testicular: Encogimiento del testículo afectado. Esta es una preocupación importante, especialmente con la orquitis por paperas que ocurre después de la pubertad, donde hasta el 60% de los casos pueden mostrar algún grado de atrofia1.
- Fertilidad/Esterilidad deteriorada: Esta es una complicación rara, particularmente si solo un testículo está afectado. La orquitis bilateral conlleva un mayor riesgo1,2.
- Absceso escrotal: Colección de pus dentro del escroto, que puede requerir drenaje quirúrgico1.
- Hidrocele reactivo: Acumulación de líquido alrededor del testículo1.
- Epididimitis u Orquialgia Crónica: Dolor persistente.
- Hipogonadismo: Producción reducida de testosterona (raro)2.
