También conocido como
Neovejiga ortotópica, Neovejiga ileal, Derivación urinaria ortotópica, Derivación urinaria continente, Sustitución de vejiga, Neovesica
Definición
La neovejiga es un reservorio para la orina creado quirúrgicamente a partir de tejido intestinal tras la extirpación de la vejiga (cistectomía). Esta técnica de derivación urinaria ortotópica consiste en reconfigurar segmentos del intestino delgado, habitualmente el íleon, en una bolsa esférica que funciona como vejiga de sustitución.1 La neovejiga se sitúa en la posición original de la vejiga y se conecta tanto a los uréteres (que transportan la orina desde los riñones) como a la uretra, lo que permite almacenar la orina dentro del cuerpo y orinar de forma voluntaria a través del conducto uretral natural.2 El objetivo principal de la neovejiga es mantener la continencia y preservar la calidad de vida, permitiendo a los pacientes orinar de una manera similar a la función fisiológica normal tras la extirpación de la vejiga.3 Con el tiempo, el tejido intestinal experimenta un proceso de maduración, con cambios estructurales y ultraestructurales en la mucosa ileal que dan lugar a un epitelio primitivo similar al urotelio, lo que mejora su función como reservorio urinario.4
Contexto clínico
La reconstrucción con neovejiga está indicada principalmente en pacientes sometidos a cistectomía radical por cáncer de vejiga músculo-invasivo, que representa el tratamiento más eficaz, con tasas de supervivencia cáncer-específica a 5 años notificadas de hasta el 76%.1 Otras indicaciones incluyen el dolor o la disfunción vesical crónicos debidos a lesiones, cirugía o radioterapia que obligan a extirpar la vejiga.2 La selección de pacientes es fundamental para obtener buenos resultados; los candidatos ideales son personas motivadas, con una función renal adecuada, sin afectación tumoral de la uretra y con un buen estado de salud general.3
El procedimiento quirúrgico consiste en extirpar la vejiga (cistectomía), habitualmente con linfadenectomía pélvica bilateral, y a continuación aislar un segmento de intestino delgado (generalmente 40-60 cm de íleon) preservando su irrigación sanguínea.4 Este segmento intestinal se reconfigura después en un reservorio esférico, que se coloca en la posición original de la vejiga y se conecta tanto a los uréteres como a la uretra.5 El procedimiento puede realizarse mediante cirugía abierta tradicional o con técnicas mínimamente invasivas como la cirugía asistida por robot, con tiempos quirúrgicos que suelen oscilar entre 2-6 horas.5
En el posoperatorio, los pacientes necesitan una sonda urinaria durante aproximadamente tres semanas para permitir la cicatrización.2 La recuperación implica aprender nuevas técnicas de micción utilizando los músculos abdominales y puede requerir ejercicios del suelo pélvico para mejorar la continencia.5 Los resultados clínicos muestran que más del 90% de los pacientes logran la continencia diurna en un plazo de 12-18 meses, mientras que más del 50% logran la continencia nocturna en un plazo de 18-36 meses tras la cirugía.5 Aproximadamente el 10-15% de los pacientes pueden necesitar autosondaje intermitente debido a la dificultad para vaciar completamente la neovejiga.5
