También conocido como
Hipermovilidad glanular (GH), Síndrome del glande flácido, Inclinación del glande, Deformidad del Concorde, Deformidad SST
Definición
La deformidad de transportador supersónico (SST, Supersonic Transporter) es una alteración anatómica del pene caracterizada por la desviación ventral o lateral del glande, que recuerda al morro inclinado del avión supersónico Concorde.1 Esta deformidad se produce cuando el glande no adopta su posición anatómica normal sobre el cuerpo del pene en erección, lo que crea un ángulo anómalo entre el glande y el cuerpo del pene que suele superar los 20-30 grados.2 La afección se observa con mayor frecuencia tras el implante de una prótesis de pene, aunque también puede deberse a una hipermovilidad intrínseca del glande o a variantes de la anatomía distal de los cuerpos cavernosos.3 La deformidad provoca la pérdida del efecto amortiguador normal del glande durante la erección, lo que puede causar molestias o dificultades durante las relaciones sexuales.2
Contexto clínico
La deformidad de transportador supersónico (SST) se observa principalmente en el contexto clínico tras el implante de una prótesis de pene, donde representa una complicación posoperatoria importante.1 La afección puede deberse a varios factores etiológicos, entre ellos:
- Cilindros de la prótesis de pene de tamaño insuficiente2
- Variantes de la anatomía distal de los cuerpos cavernosos3
- Fibrosis y/o retracción de los cuerpos cavernosos relacionadas con afecciones como la diabetes mellitus, la cirugía peneana previa, el priapismo o el tratamiento de privación androgénica3
- Hipermovilidad intrínseca del glande a pesar de un tamaño adecuado de la prótesis3
La selección de pacientes para el tratamiento suele incluir a varones que refieren síntomas incapacitantes, como dolor durante el coito, dificultad para la penetración o problemas estéticos que afectan a su bienestar psicológico.1 La magnitud de la deformidad suele medirse como el ángulo entre el glande y el eje longitudinal de los cuerpos cavernosos, y se plantea la corrección quirúrgica cuando la deformidad causa síntomas molestos.1
El tratamiento quirúrgico mediante glandulopexia (fijación del glande) ha demostrado altas tasas de éxito, con estudios que describen el restablecimiento de la función sexual en el 90-100% de los pacientes tratados.1 El procedimiento puede realizarse de forma ambulatoria con anestesia local y con un tiempo de recuperación mínimo.1 Se han desarrollado técnicas modificadas para reducir el riesgo de lesión nerviosa y mejorar los resultados, entre ellas abordajes que evitan una disección extensa de la fascia de Buck.3
Los resultados esperados tras un tratamiento satisfactorio incluyen la corrección de la deformidad anatómica, una mejor apariencia estética y el restablecimiento de una función sexual cómoda.1,3 Las tasas de complicaciones son bajas, con escasos casos descritos de cambios en la sensibilidad del pene o de infección de la prótesis.3
