También conocido como
MoST, Técnica de 'sliding' modificada, Técnica de deslizamiento de Egydio modificada, Técnica de alargamiento peneano sin injerto, Maniobra de deslizamiento modificada
Definición
La técnica de deslizamiento modificada (MoST, por sus siglas en inglés) es un procedimiento quirúrgico para la restauración de la longitud peneana mediante incisiones en la túnica albugínea. Está diseñada específicamente para pacientes con disfunción eréctil (ED) grave y acortamiento peneano significativo, con o sin enfermedad de Peyronie (PD).1 Esta técnica es una modificación de la técnica de deslizamiento descrita originalmente por Rolle en 2012, cuyas diferencias más notables son el uso de una incisión subcoronal única para el denudamiento peneano, la movilización y el uso de la fascia de Buck para cubrir los defectos de la túnica albugínea, y la eliminación de la necesidad de material de injerto.2
El procedimiento comienza con una incisión subcoronal circunferencial y el denudamiento de la fascia de dartos. La fascia de Buck se incide lateralmente a la uretra y se diseca circunferencialmente de los cuerpos cavernosos para aislar el haz neurovascular (NVB).3 Se induce una erección artificial antes de la movilización del cuerpo esponjoso separándolo de los cuerpos cavernosos. Los cuerpos cavernosos se marcan ventralmente de forma semilunar de 3 a 9 en punto a 2–3 cm proximales del surco coronal, dorsalmente de 9 a 3 en punto a 1,5 cm distales de la unión penoescrotal, y bilateralmente mediante marcas longitudinales que conectan las marcas dorsales y ventrales previas.3
Se realizan incisiones longitudinales y semicirculares para permitir el enderezamiento y alargamiento del pene. No se utiliza material de injerto, lo que deja un defecto albugíneo rectangular en la zona dorsal proximal del cuerpo del pene. El defecto ventral distal de los cuerpos cavernosos queda cubierto por el tejido cavernoso comprimido y el cuerpo esponjoso, mientras que la fascia de Buck se reaproxima para cubrir el defecto dorsal proximal.1 Esta técnica destaca porque no se utiliza material de injerto, permitiendo un defecto albugíneo rectangular en la diáfisis dorsal proximal.2
Contexto clínico
La técnica de deslizamiento modificada está indicada clínicamente en pacientes que experimentan un acortamiento peneano real o percibido que causa un malestar significativo o un deterioro funcional.1 Esto se observa habitualmente en varones con enfermedad de Peyronie, en los que la formación de placas provoca incurvación y acortamiento peneanos.1 Otras indicaciones incluyen la disfunción eréctil grave con acortamiento peneano significativo, el acortamiento peneano tras prostatectomía radical, la terapia de deprivación androgénica con o sin braquiterapia o radioterapia externa para el cáncer de próstata, secuelas tras fractura de pene, tras reintervención de hipospadias y tras priapismo.2
La selección de los pacientes es crucial e implica una evaluación exhaustiva de la causa subyacente de la pérdida de longitud, los antecedentes médicos del paciente, su estado psicológico y unas expectativas realistas.2 El procedimiento se realiza habitualmente junto con la implantación de una prótesis de pene, ya sea maleable o inflable.3
En un estudio de 143 pacientes sometidos a la técnica de deslizamiento modificada, las causas del acortamiento y adelgazamiento peneano fueron: PD en el 53,8 %; ED grave refractaria a terapia con inyecciones intracavernosas en el 21 %; tras prostatectomía radical en el 14,7 %; terapia de deprivación androgénica, con o sin braquiterapia o radioterapia externa, para cáncer de próstata en el 7 %; tras fractura de pene en el 2,1 %; tras reintervención de hipospadias en el 0,7 %; y tras priapismo en el 0,7 %.1
Los resultados esperados incluyen un aumento de la longitud del pene (ganancia media de 3,1 cm), corrección de la deformidad (si está presente) y mejoría de la función sexual y del bienestar psicológico.1 La recuperación suele implicar un periodo de reposo, seguido de protocolos de rehabilitación. Las tasas de éxito son generalmente buenas cuando los pacientes se seleccionan adecuadamente y las intervenciones las llevan a cabo cirujanos experimentados.1
