También conocido como
Asesoramiento sexual, terapia psicosexual, terapia sexual de pareja, terapia de la función sexual, consejo psicosexual, asesoría sexual
Definición
La terapia sexual es una forma especializada de psicoterapia que recurre a un conjunto de intervenciones técnicas diseñadas para tratar eficazmente las disfunciones sexuales masculinas y femeninas.1 Se centra en abordar los factores psicológicos, emocionales e interpersonales que contribuyen a las dificultades sexuales mediante enfoques terapéuticos basados en la evidencia.2 La terapia sexual puede realizarse en formato individual, de pareja o de grupo, según el problema inicial y la motivación de ambos miembros de la pareja.1 A diferencia de los enfoques tradicionales, que se centran principalmente en el coito y el orgasmo, la terapia sexual contemporánea se centra en el deseo, el placer y la satisfacción, haciendo hincapié en la calidad de la experiencia sexual más que únicamente en el rendimiento sexual.1 Los terapeutas sexuales son profesionales sanitarios colegiados con formación especializada en salud sexual que ayudan a personas y parejas a identificar y superar dificultades sexuales como el deseo sexual bajo, el dolor durante las relaciones sexuales y la dificultad para alcanzar el orgasmo.3 Es importante destacar que la terapia sexual no implica contacto sexual entre los pacientes y los terapeutas.3
Contexto clínico
La terapia sexual está clínicamente indicada para personas y parejas que presentan diversas formas de disfunción sexual con componentes o repercusiones psicológicas.4 Antes de iniciar la terapia sexual, es importante examinar la historia sexual del paciente o de la pareja, sus prácticas sexuales actuales y la calidad de la relación, así como evaluar todos los factores médicos y biológicos relevantes que puedan estar contribuyendo a la aparición o al mantenimiento del problema actual.1
El modelo PLISSIT es un marco de uso habitual en terapia sexual que adapta las intervenciones a las necesidades del paciente:1
- Permiso (P): uso de la autoridad profesional para aliviar la ansiedad o la culpa innecesarias
- Información limitada (LI): aporte de información anatómica y fisiológica correcta
- Sugerencias específicas (SS): propuesta de ejercicios prácticos adaptados a cada caso
- Terapia intensiva (IT): abordaje de causas subyacentes complejas mediante una intervención a largo plazo
La terapia sexual puede abordar diversas disfunciones sexuales, entre ellas:3,4
- Trastornos del deseo sexual (trastorno de deseo sexual hipoactivo)
- Disfunción eréctil (DE)
- Eyaculación precoz (EP)
- Trastorno orgásmico femenino
- Trastorno del interés/excitación sexual femenino
- Trastorno de dolor genito-pélvico/penetración (incluido el vaginismo)
- Problemas relacionados con traumas sexuales
Las técnicas terapéuticas empleadas habitualmente incluyen la terapia cognitivo-conductual, las intervenciones basadas en la atención plena, los ejercicios de focalización sensorial, la desensibilización sistemática, la terapia interpersonal, las tareas conductuales, la educación sexual y el entrenamiento en comunicación y habilidades sexuales.1,4 Las investigaciones sugieren que aproximadamente dos tercios de los hombres que sufren disfunción eréctil estarán satisfechos con su mejoría en el seguimiento, entre 6 meses y 6 años después de la terapia sexual.1 Además, combinar la terapia centrada en el trauma con técnicas sexo-positivas puede ser más eficaz para ayudar a las personas con antecedentes de trauma sexual que utilizar solo la terapia centrada en el trauma.3
