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Neuropatía peneana

También conocido como

Neuropatía del nervio dorsal, Neuropatía del nervio pudendo (rama peneana), Neuropatía sensitiva peneana, Disfunción eréctil neurógena, Neuropatía periférica que afecta al pene

Definición

La neuropatía peneana es una afección neurológica caracterizada por el daño o la disfunción de los nervios que inervan el pene, en particular el nervio dorsal del pene (una rama sensitiva del nervio pudendo).1 Esta patología afecta tanto a las neuronas mielinizadas de gran diámetro (responsables de la sensibilidad a la presión, el tacto y la vibración) como a los axones de pequeño diámetro (responsables de la sensibilidad térmica al frío y al calor).2 El daño nervioso altera las vías sensitivas normales y la función autonómica, lo que provoca una alteración de la sensibilidad peneana y disfunción eréctil.3

Los registros electrofisiológicos ayudan a orientar el diagnóstico mediante la medición de la reducción de la velocidad sensitiva del nervio dorsal del pene.1 Pueden encontrarse múltiples etiologías, incluidos factores traumáticos, tóxicos y compresivos, pero la causa más frecuente es la neuropatía relacionada con la diabetes mellitus.1,4 Los trastornos sexuales, incluido el deterioro de la erección y los signos sensitivos (hipoestesia o parestesia del pene), se observan con frecuencia en pacientes con neuropatía peneana.1

Los estudios han demostrado que la sensibilidad del glande está significativamente disminuida en pacientes con disfunción eréctil en comparación con aquellos que no la presentan, y estas diferencias siguen siendo significativas tras controlar por edad, diabetes e hipertensión.2 Los métodos de umbral sensitivo utilizados para evaluar la neuropatía peneana representan procedimientos no invasivos y relativamente sencillos que pueden emplearse de forma longitudinal para evaluar la respuesta neurológica del paciente a las terapias.2

Contexto clínico

La neuropatía peneana tiene relevancia clínica como causa frecuente de disfunción eréctil (ED), especialmente en pacientes con diabetes mellitus.1 El cuadro se diagnostica mediante una evaluación neurofisiológica exhaustiva, que incluye pruebas de umbral sensitivo para la vibración, la presión, la percepción espacial y la sensibilidad térmica.2

La selección de pacientes para el tratamiento depende de la gravedad de los síntomas, las causas subyacentes y la respuesta a las terapias de primera línea. En casos leves con causas identificables, abordar la afección subyacente (como la mejora del control glucémico en pacientes diabéticos) puede mejorar los síntomas.4 Los tratamientos de primera línea suelen incluir inhibidores de la fosfodiesterasa tipo 5 (PDE5), aunque su eficacia puede ser menor en la ED neurógena en comparación con otras etiologías.4

En el caso de pacientes que no responden a los fármacos por vía oral, los tratamientos de segunda línea comprenden agentes vasoactivos intracavernosos o intrauretrales y dispositivos de erección por vacío (VED).4 En casos graves de ED derivados de neuropatía peneana que no responden a tratamientos menos invasivos, se puede considerar el implante quirúrgico de prótesis de pene.4

Los resultados esperados varían según la causa subyacente, la gravedad y el enfoque terapéutico elegido. Las investigaciones han demostrado que la prevalencia de neuropatía periférica en varones con disfunción eréctil es significativamente mayor que en aquellos sin ED, y un estudio halló una sólida asociación entre la disfunción eréctil y la neuropatía periférica en varones de EE. UU. de ≥40 años.3 Esta asociación fue pronunciada en ausencia de diabetes y persistió tras ajustar por factores de riesgo tradicionales.3

Los factores relacionados con la enfermedad, como la depresión, la disminución del rendimiento físico y mental, la carga de las enfermedades crónicas y la pérdida de autonomía, también pueden impedir la intimidad sexual y provocar ED.4 La cantidad de datos relativos a las opciones de tratamiento en subpoblaciones con diferentes trastornos neurológicos sigue siendo escasa, excepto en varones con lesión medular.4

Cita científica

[1] Amarenco G, Bosc S, Goldet R. [Penile neuropathy: clinical and electrophysiologic study. Report of 186 cases]. Neurophysiol Clin. 1997;27(1):51-8. doi: 10.1016/s0987-7053(97)89869-3.

[2] Bleustein CB, Arezzo JC, Eckholdt H, Melman A. The neuropathy of erectile dysfunction. Int J Impot Res. 2002 Dec;14(6):433-9. doi: 10.1038/sj.ijir.3900907.

[3] Hicks CW, Wang D, Windham BG, Selvin E. Association of Peripheral Neuropathy with Erectile Dysfunction in US Men. Am J Med. 2020 Aug 14;134(2):282-284. doi: 10.1016/j.amjmed.2020.07.015.

[4] Shridharani AN, Brant WO. The treatment of erectile dysfunction in patients with neurogenic disease. Transl Androl Urol. 2016 Feb;5(1):88-101. doi: 10.3978/j.issn.2223-4683.2016.01.07.

[5] Bird SJ, Hanno PM. Bulbocavernosus reflex studies and autonomic testing in the diagnosis of erectile dysfunction. J Neurol Sci. 1998 Jan 8;154(1):8-13. doi: 10.1016/S0022-510X(97)00169-X.

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