También conocido como
Parafinoma de pene, Siliconoma de pene, Vaselinoma de pene, Granuloma de aceite mineral del pene., Liponecrosis del pene, Oleogranuloma de pene, Lipogranuloma esclerotizante, Granuloma de cuerpo extraño en el pene.¹
Definición
El lipogranuloma esclerosante del pene es una afección inflamatoria crónica relativamente rara que se caracteriza por la formación de granulomas, induración difusa y esclerosis del tejido subcutáneo del pene. Esta reacción suele desencadenarse por la inyección de sustancias extrañas, a menudo aceites de grado no médico u otros materiales, con el fin de aumentar el tamaño del pene.¹ Se trata de una reacción a cuerpo extraño en la que el material lipídico inyectado, que el organismo no puede metabolizar, provoca una respuesta inflamatoria que conduce a fibrosis, formación de nódulos y posible desfiguración del pene. La afección puede provocar un deterioro funcional significativo y malestar psicológico.¹²
Contexto clínico
El lipogranuloma esclerosante del pene suele aparecer tras la inyección subcutánea de materiales extraños para el agrandamiento del pene, una práctica que todavía se observa en algunas partes del mundo pese a sus conocidas complicaciones graves.¹ Los síntomas pueden manifestarse desde semanas hasta muchos años después de la inyección e incluyen tumefacción, endurecimiento, dolor y deformidad del pene, así como alteraciones cutáneas como cambios de coloración o ulceración. Los pacientes también pueden presentar disfunción eréctil y dificultades para mantener relaciones sexuales.¹ La afección se diagnostica a partir de la historia clínica (antecedentes de inyección) y la exploración física, a veces con ayuda de pruebas de imagen como la ecografía o la RM para valorar la extensión de la afectación. El examen histopatológico del tejido extirpado confirma el diagnóstico al mostrar las características típicas de una inflamación granulomatosa por cuerpo extraño con vacuolas lipídicas.¹
La selección de pacientes para el tratamiento depende de la gravedad de los síntomas y de la extensión de la afectación tisular. El tratamiento conservador con analgésicos y antibióticos puede utilizarse en los casos leves o para controlar la inflamación aguda, pero, en general, no es curativo.¹ El tratamiento definitivo es la extirpación quirúrgica de todo el tejido afectado, incluidos el material inyectado y el tejido granulomatoso y fibrótico circundante. Esto a menudo requiere procedimientos reconstructivos complejos, como injertos cutáneos (de espesor parcial o de espesor total) o colgajos escrotales, para cubrir el defecto resultante y restablecer la forma y la función del pene.¹ Los resultados esperados tras una cirugía satisfactoria incluyen la eliminación del material extraño, la resolución del dolor y la inflamación, y la mejora del aspecto estético y de la función sexual, aunque pueden producirse complicaciones como el fracaso del injerto, la infección o la recidiva.¹
