También conocido como
Dilatación del cuerpo cavernoso, Expansión corporal del pene, Dilatación cavernosa, Dilatación de cuerpos cavernosos.
Definición
La dilatación corporal (dilatación de los cuerpos cavernosos) es un procedimiento quirúrgico que consiste en el ensanchamiento suave y progresivo de los cuerpos cavernosos, las dos cámaras eréctiles del pene. Este proceso es un paso fundamental en la cirugía de implantación de una prótesis de pene, destinado a crear el espacio adecuado para la inserción de los cilindros o varillas protésicos1,2. El objetivo principal de la dilatación de los cuerpos cavernosos es garantizar que el implante de pene seleccionado pueda alojarse de forma cómoda y correcta dentro de los tejidos eréctiles, lo cual es esencial para restablecer con éxito la función eréctil en pacientes con disfunción eréctil refractaria al tratamiento médico2.
El mecanismo de la dilatación de los cuerpos cavernosos suele implicar el uso de instrumentos quirúrgicos especializados denominados dilatadores. Tradicionalmente se han empleado dilatadores de Hegar o de Brooks; estos se introducen de forma secuencial, con diámetros progresivamente mayores, en cada cuerpo cavernoso, tanto en sentido distal (hacia el glande) como proximal (hacia el pilar o crus del pene)1,2. Los instrumentos más modernos, como el Rigicon® HL Dilator™, están diseñados específicamente para este fin y ofrecen características como dos diámetros de dilatación en una sola herramienta (p. ej., 9-10 mm, 11-12 mm), un cuerpo en forma de S para facilitar su manejo en los abordajes penoescrotales y puntas diseñadas para lograr una dilatación completa hasta el glande, lo que minimiza posibles complicaciones como la deformidad de Concorde (hipermovilidad del glande)1. Estos dilatadores modernos suelen tener puntas que comienzan con un diámetro menor (p. ej., 6 mm) y se ensanchan gradualmente hasta su tamaño final, lo que permite una expansión controlada del tejido de los cuerpos cavernosos con una fuerza mínima1. El procedimiento se realiza después de practicar las incisiones iniciales (corporotomías) en los cuerpos cavernosos2.
Contexto clínico
La dilatación corporal (dilatación de los cuerpos cavernosos) es un componente fundamental de la cirugía de implantación de una prótesis de pene, un procedimiento indicado en pacientes con disfunción eréctil (DE) que no ha respondido a tratamientos menos invasivos, como los medicamentos orales, los inyectables o los dispositivos de erección por vacío2.
Los criterios de selección de pacientes para la cirugía de prótesis de pene y, por tanto, para la dilatación de los cuerpos cavernosos, suelen incluir a hombres con DE orgánica de diversas etiologías (p. ej., diabetes, tras una prostatectomía, enfermedad de Peyronie con DE) que están motivados, bien informados sobre el procedimiento y tienen expectativas realistas2. La fibrosis de los cuerpos cavernosos, una afección caracterizada por la cicatrización del tejido eréctil, puede dificultar la dilatación. La fibrosis puede deberse a la diabetes, a una terapia previa con inyecciones intracavernosas, a la enfermedad de Peyronie, a un priapismo isquémico prolongado, a una infección previa de la prótesis o a un traumatismo2. En estos casos, pueden ser necesarios dilatadores especializados (p. ej., dilatadores de Uramix o de Mooreville) o técnicas como el uso de tijeras de Metzenbaum para la excavación del tejido o la realización de contraincisiones2.
El procedimiento quirúrgico suele comenzar con una incisión, que puede ser penoescrotal o infrapúbica, para acceder a los cuerpos cavernosos. A continuación, se realizan las corporotomías (incisiones en los cuerpos cavernosos), seguidas de la dilatación de los cuerpos cavernosos1,2. Los dilatadores se introducen con cuidado y se avanzan en sentido distal hacia el glande y en sentido proximal hacia los pilares (crura), asegurándose de orientarlos en dirección dorsolateral para evitar lesiones uretrales2. El objetivo es lograr un diámetro suficiente para los cilindros de la prótesis elegida2. Tras la dilatación, se miden los cuerpos cavernosos para seleccionar la longitud de cilindro adecuada. Las complicaciones durante la dilatación pueden incluir la perforación de los cuerpos cavernosos (distal o proximal), la lesión uretral o el cruce (crossover, cuando el dilatador pasa de un cuerpo cavernoso al otro)2. Una técnica cuidadosa y el conocimiento de estos posibles problemas son cruciales para obtener buenos resultados1,2.
Los resultados esperados tras una dilatación de los cuerpos cavernosos y una implantación de la prótesis satisfactorias son, en general, una elevada satisfacción del paciente y el restablecimiento de la función sexual con penetración2. El periodo de recuperación incluye una fase de cicatrización y adaptación, y los pacientes suelen poder utilizar el dispositivo al cabo de varias semanas. Las tasas de éxito de la cirugía de prótesis de pene son elevadas, aunque existen posibles complicaciones como infección, erosión o fallo mecánico1,2.
