También conocido como
Conducto ileal Bricker, Conducto de ladrillo, IC, derivación urinaria del asa ileal, derivación urinaria incontinente, urostomía
Definición
El conducto ileal es un procedimiento quirúrgico de derivación urinaria que crea una vía alternativa para que la orina salga del cuerpo tras la extirpación de la vejiga (cistectomía radical).1 En este procedimiento, el cirujano aísla un segmento corto del íleon terminal (de aproximadamente 15 cm), desconecta los uréteres de la vejiga y los implanta en este segmento intestinal aislado.2 El extremo proximal del conducto recibe los uréteres, mientras que el extremo distal se exterioriza a través de la pared abdominal para crear un estoma en la superficie de la piel.3 A diferencia de las derivaciones continentes, el conducto ileal no almacena la orina, sino que actúa como un conducto pasivo para el drenaje continuo de la orina desde los riñones hasta un dispositivo de recolección externo.4 Este procedimiento se considera la técnica de derivación urinaria de referencia con la que se comparan todas las demás, ya que fue establecido como técnica estándar por Bricker en 1950.5
Contexto clínico
El conducto ileal es la forma de derivación urinaria más frecuente realizada por los urólogos, en particular tras una cistectomía radical por cáncer de vejiga.1 Las indicaciones clínicas incluyen afecciones que requieren la extirpación de la vejiga, como el cáncer de vejiga músculo-invasivo (T2-T4a), el cáncer de vejiga no músculo-invasivo en el que ha fracasado un tratamiento menos radical (p. ej., terapia con BCG o recidiva tras la RTUV) y las afecciones graves de vejiga neurógena con incontinencia intratable o los síndromes de dolor pélvico crónico en mujeres.2,5
Los criterios de selección de pacientes favorecen a los pacientes de edad avanzada y a aquellos con deterioro de la función renal, ya que el segmento intestinal utilizado es corto, lo que minimiza el tiempo de contacto con la orina y reduce las complicaciones metabólicas.6 El procedimiento también se prefiere en pacientes con destreza manual limitada, deterioro cognitivo o incapacidad para manejar derivaciones continentes más complejas.7
El procedimiento quirúrgico consta de cuatro etapas principales: aislamiento de un segmento ileal de 15 cm situado a 15 cm de la unión ileocecal, movilización de los uréteres preservando su irrigación sanguínea, realización de la anastomosis ureteroentérica (mediante la técnica de Bricker o la de Wallace) y creación de un estoma en la pared abdominal.8
Los cuidados posoperatorios incluyen el manejo del estoma con un dispositivo de recolección externo formado por una barrera cutánea adhesiva y una bolsa de drenaje.9 Los resultados esperados son en general favorables, aunque las complicaciones a largo plazo pueden incluir estenosis del estoma, hernia paraestomal, infecciones del tracto urinario y alteraciones metabólicas como la acidosis metabólica hiperclorémica debida a la absorción de componentes de la orina a través de la mucosa ileal.4,7
