También conocido como
Cistometría, Cistometría de llenado, Prueba de presión vesical, Cistometría urodinámica, CMG
Definición
Un cistometrograma (CMG) es una prueba urodinámica especializada que mide la presión vesical en relación con el volumen durante la fase de llenado de la función vesical.1 Este procedimiento diagnóstico consiste en introducir un catéter pequeño (normalmente de 6-7Fr) a través de la uretra hasta la vejiga para llenarla con líquido estéril (agua o suero salino) mientras se mide simultáneamente la presión intravesical.2 Puede colocarse un segundo catéter en el recto o en la vagina para medir la presión abdominal, lo que permite calcular la presión real del detrusor restando la presión abdominal de la presión vesical.3
El cistometrograma proporciona información fundamental sobre múltiples aspectos de la función vesical, entre ellos:
- Capacidad vesical (cuánta orina puede contener la vejiga)
- Distensibilidad vesical (en qué medida se distiende la vejiga durante el llenado)
- Sensibilidad vesical (cuándo percibe el paciente la primera sensación, el primer deseo de orinar y el deseo intenso de orinar)
- Actividad del músculo detrusor (presencia de contracciones involuntarias)
- Presión de punto de fuga (presión a la que se produce la pérdida de orina)4
Durante el procedimiento, la vejiga se llena gradualmente a una velocidad controlada mientras se registran de forma continua las mediciones de presión. El paciente comunica las sensaciones que experimenta durante el llenado y el profesional clínico documenta el volumen al que se producen dichas sensaciones. También se registra cualquier contracción involuntaria del detrusor o pérdida de orina. Esta evaluación exhaustiva de la función de almacenamiento vesical es esencial para diagnosticar diversos trastornos del tracto urinario inferior y orientar las decisiones terapéuticas adecuadas.5
Contexto clínico
El cistometrograma (CMG) se utiliza en la práctica clínica en diversas situaciones para diagnosticar y tratar los síntomas del tracto urinario inferior (STUI).1 Resulta especialmente útil cuando el diagnóstico no está claro, cuando los tratamientos empíricos han fracasado o antes de plantear intervenciones quirúrgicas invasivas. La prueba ayuda a identificar disfunciones específicas del tracto urinario inferior, como la hiperactividad del detrusor (HD), la obstrucción del tracto de salida vesical (OTSV), la hipoactividad del detrusor (HAD), la incontinencia urinaria de esfuerzo (IUE) y la alteración de la distensibilidad vesical.2
Afecciones médicas relevantes
El CMG suele estar indicado en los siguientes escenarios clínicos:
1. Trastornos de vejiga neurógena3 – Afecciones en las que una alteración neurológica afecta a la función vesical, entre ellas:
- Lesión medular
- Esclerosis múltiple
- Enfermedad de Parkinson
- Neuropatía diabética
- Ictus con síntomas urinarios
2. Incontinencia urinaria compleja o recurrente4 – Especialmente cuando:
- Los tratamientos de primera línea han fracasado
- Hay síntomas mixtos
- Los síntomas no concuerdan con los hallazgos clínicos
- Una cirugía previa para la incontinencia ha fracasado
3. Disfunción miccional en varones2 – A menudo para diferenciar entre:
- Obstrucción del tracto de salida vesical (OTSV) debida a hiperplasia benigna de próstata
- Hipoactividad del detrusor (HAD)
- Esta distinción es especialmente importante antes de una cirugía de próstata
4. Mujeres con STUI4 – Cuando la evaluación inicial no es concluyente, para diferenciar:
- Incontinencia urinaria de esfuerzo
- Incontinencia urinaria de urgencia
- Incontinencia urinaria mixta
- Disfunción miccional
5. Evaluación prequirúrgica1 – Antes de intervenciones para:
- Incontinencia urinaria de esfuerzo
- Prolapso de órganos pélvicos
- Hiperplasia benigna de próstata
Criterios de selección de pacientes
Los criterios de selección de pacientes para el CMG suelen incluir a personas con:1
- STUI persistentes a pesar del tratamiento conservador
- Sospecha de causas neurológicas de la disfunción vesical
- Cirugía pélvica previa que presentan nuevos STUI
- Casos en los que los hallazgos podrían modificar significativamente el plan terapéutico
Según las Buenas Prácticas Urodinámicas de la International Continence Society, los objetivos de las pruebas urodinámicas incluyen:2
- Identificar la disfunción del tracto urinario inferior
- Predecir las consecuencias sobre el tracto urinario superior
- Predecir los resultados del tratamiento
- Evaluar los resultados de las intervenciones
- Evaluar el fracaso del tratamiento
Detalles del procedimiento
El procedimiento de CMG consta de varios pasos:3
1. Preparación:
- El paciente acude con la vejiga cómodamente llena
- Puede realizarse primero una uroflujometría
- Se mide el volumen residual posmiccional
- Se coloca al paciente en posición (normalmente en decúbito supino)
2. Sondaje:
- Se introduce un catéter urodinámico multilumen (6-7Fr) a través de la uretra hasta la vejiga mediante técnica aséptica
- Se coloca un segundo catéter en el recto o en la vagina para medir la presión abdominal
- Ambos catéteres se conectan a transductores de presión
3. Fase de llenado:
- La vejiga se llena con líquido estéril a una velocidad controlada (normalmente 10-100 ml/min)
- El paciente informa de sus sensaciones (primera sensación, primer deseo de orinar, deseo intenso de orinar)
- El profesional clínico registra los volúmenes en cada punto de sensación
- Se anota cualquier contracción involuntaria del detrusor
- Pueden realizarse pruebas de tos para valorar la incontinencia de esfuerzo
4. Evaluación:
- Se determina la capacidad vesical
- Se calcula la distensibilidad (cambio de volumen/cambio de presión)
- Se anota la presencia de hiperactividad del detrusor
- Pueden medirse las presiones de punto de fuga
Resultados esperados
Los resultados esperados del CMG incluyen:4
- Una evaluación fisiológica detallada de la función del tracto urinario inferior
- Un diagnóstico urodinámico específico (p. ej., hiperactividad del detrusor con incontinencia, obstrucción del tracto de salida vesical con función normal del detrusor)
- Orientación para adaptar los enfoques terapéuticos
- Predicción del éxito del tratamiento
- Gestión de las expectativas del paciente
Los estudios han demostrado que las mujeres que se someten a pruebas urodinámicas tienen más probabilidades de que se modifique su tratamiento en comparación con las que no se someten a ellas.5 Del mismo modo, en los varones, la urodinámica permite distinguir la OTSV de la HAD, lo que orienta las intervenciones adecuadas y mejora los resultados en aquellos con OTSV demostrada.2 Los estudios también ayudan a identificar a los pacientes con riesgo de daño del tracto urinario superior debido a presiones vesicales elevadas, lo que orienta un tratamiento más intensivo si es necesario.
