También conocido como
UPP, Perfil de presión uretral, Perfilometría uretral, Uretrocistometría, Prueba de función uretral, Medición de la presión uretral
Definición
La perfilometría de presión uretral (UPP) es un procedimiento diagnóstico urodinámico que mide y registra la presión de líquido necesaria para abrir una uretra cerrada a lo largo de toda su longitud1. Genera una curva topográfica que representa la presión de cierre uretral (UCP) desde el cuello vesical hasta el meato uretral externo2. El procedimiento utiliza catéteres especializados (como transductores de microtip o sistemas de carga de aire) que se retiran a una velocidad controlada a través de la uretra mientras se registran de forma continua las mediciones de presión3.
La UPP proporciona datos fundamentales sobre la función uretral, como la presión uretral máxima (la presión más alta registrada a lo largo de la uretra), la presión máxima de cierre uretral (la diferencia entre la presión uretral máxima y la presión intravesical) y la longitud uretral funcional (el segmento en el que la presión uretral supera la presión intravesical)4. Estas mediciones ayudan a los profesionales clínicos a evaluar la competencia del esfínter, identificar zonas de disfunción uretral y valorar la distribución de la presión uretral en tres dimensiones5.
La International Continence Society (ICS) estandarizó la terminología y la técnica de la UPP en 2002, aunque desde entonces los avances tecnológicos han introducido sistemas de mayor resolución con sensores de inclinación y una resolución angular mejorada, que permiten determinar con mayor precisión la ubicación de cada medición de presión y reconstruir la distribución espacial de la presión en el interior de la uretra6.
Contexto clínico
La perfilometría de presión uretral (UPP) se utiliza principalmente en la evaluación clínica de la función y la disfunción del tracto urinario inferior1. Constituye una herramienta diagnóstica importante en varios escenarios clínicos clave:
En la incontinencia urinaria de esfuerzo (IUE), la UPP proporciona mediciones objetivas que pueden ayudar a determinar la fisiopatología subyacente2. Una presión máxima de cierre uretral (MUCP) baja se ha asociado significativamente a la IUE en múltiples estudios, con una MUCP un 42% inferior en las personas incontinentes en comparación con los controles continentes3. Una MUCP inferior a 20 cmH₂O sugiere deficiencia intrínseca del esfínter (DIE), una afección caracterizada por una función uretral deficiente4. Sin embargo, se ha descrito que este punto de corte tiene una especificidad del 98%, pero una sensibilidad de solo el 5% para el diagnóstico de la incontinencia de esfuerzo urodinámica, por lo que la MUCP por sí sola no es una prueba diagnóstica fiable5.
La UPP desempeña un papel crucial en la planificación quirúrgica y la predicción de los resultados de los tratamientos de la IUE6. Los estudios han sugerido que las mujeres con IUE y una MUCP <20 cmH₂O pueden tener peores resultados con procedimientos de soporte como la colposuspensión o los cabestrillos sintéticos sin tensión7. Los estudios han demostrado que las pacientes con una MUCP en el cuartil más bajo presentan el doble de riesgo de fracaso objetivo un año después de la cirugía8. El abordaje quirúrgico retropúbico ha demostrado mayores tasas de éxito que la vía transobturadora en mujeres con una función uretral deficiente9.
En la evaluación de la disfunción miccional, en particular en la obstrucción funcional del tracto de salida vesical, la UPP ayuda a clasificar a los pacientes en función de sus perfiles de presión uretral10. Se ha demostrado que las pacientes con síndrome de Fowler, caracterizado por una MUCP >100 cmH₂O, responden mejor a la neuromodulación sacra11. La UPP también se considera la única herramienta objetiva disponible para seleccionar a los pacientes antes del tratamiento con inyección de toxina botulínica en el esfínter fuera de ficha técnica12.
La forma de la curva de la UPP, más allá de los valores de presión, puede aportar información clínica valiosa13. Por ejemplo, unas presiones más altas al inicio del trazado pueden indicar hipertrofia del cuello vesical, mientras que una caída de presión que da lugar a un patrón de doble joroba podría sugerir un divertículo uretral o una fístula uretrovaginal14.
A pesar de su utilidad clínica, el valor predictivo y la reproducibilidad de la UPP han sido cuestionados, y actualmente las directrices de la Asociación Europea de Urología no recomiendan su uso para graduar la gravedad de la incontinencia15. No obstante, su disponibilidad, su carácter mínimamente invasivo y su rentabilidad la convierten en una herramienta valiosa para la evaluación integral de la función uretral y la comprensión de los síntomas del tracto urinario inferior cuando se utiliza de forma adecuada16.
