También conocido como
Baja distensibilidad vesical, compliancia vesical baja, vejiga de baja distensibilidad
Definición
La distensibilidad vesical se define como el cambio en el volumen vesical (ΔV en mL) dividido por el cambio de presión (ΔPdet en cm H2O). Por lo general, se refiere a la capacidad de la vejiga para acomodar un aumento de volumen con un incremento insignificante de la presión. La baja distensibilidad indica una pared vesical rígida que no se expande normalmente, lo que provoca un rápido aumento de la presión. Los estudios han identificado la disminución de la distensibilidad como un factor de riesgo para el deterioro del tracto superior, citando a menudo una distensibilidad de 10 mL/cm H2O o inferior como de alto riesgo. Sin embargo, también ha habido estudios contradictorios que no han logrado demostrar que la distensibilidad sea un factor de riesgo para el deterioro del tracto superior. Existen imprecisiones inherentes al utilizar la distensibilidad como parámetro para la evaluación vesical pediátrica. Por ejemplo, una velocidad de llenado rápida puede provocar una baja distensibilidad debido a la apertura de los canales de calcio inducida por el estiramiento y a la activación del ciclo de puentes cruzados de actina-miosina, lo que ofrece resistencia a la deformación.¹
Contexto clínico
La baja distensibilidad vesical suele correlacionarse con la presencia de afecciones neurológicas, como la lesión medular. También puede asociarse con antecedentes de radiación pélvica, prostatectomía radical y síndrome de médula anclada. El reflujo vesicoureteral y la hiperactividad del detrusor también pueden estar presentes en pacientes con baja distensibilidad. La importancia clínica de la baja distensibilidad vesical radica en su potencial para provocar el deterioro del tracto urinario superior.
