También conocido como
MUSE, Medicated Urethral System for Erection, supositorio uretral de alprostadilo, alprostadilo transuretral, alprostadilo intrauretral, pellet uretral
Definición
El supositorio intrauretral es un sistema transuretral medicado de dosis única para la administración de alprostadil en la uretra masculina para el tratamiento de la disfunción eréctil.1 Consiste en alprostadil, un análogo sintético de la prostaglandina E1, suspendido en polietilenglicol 1450 (como excipiente) y conformado en un gránulo medicado (microsupositorio) de 1,4 mm de diámetro por 3 mm o 6 mm de longitud.2 El gránulo se aloja en la punta de un aplicador hueco y translúcido, y se administra introduciendo el vástago del aplicador en la uretra después de orinar.3 El medicamento actúa relajando el tejido circundante y provocando la dilatación de los vasos sanguíneos, lo que aumenta el flujo sanguíneo hacia el pene y produce una erección.4 Este tratamiento se conoce comúnmente como MUSE (Medicated Urethral System for Erection) y está aprobado por la FDA como tratamiento de segunda línea de la disfunción eréctil cuando las terapias orales de primera línea, como los inhibidores de la fosfodiesterasa tipo 5 (PDE5), resultan ineficaces.5
Contexto clínico
El supositorio intrauretral está indicado clínicamente como tratamiento de segunda línea de la disfunción eréctil en varones cuando ha fracasado la terapia oral.1 El tratamiento resulta especialmente valioso para los pacientes que no toleran los inhibidores de la fosfodiesterasa tipo 5 (PDE5), como el sildenafilo, o que presentan contraindicaciones para su uso.2 El medicamento se administra justo antes de la relación sexual; la erección suele producirse entre 5 y 10 minutos después de la inserción y dura aproximadamente entre 30 y 60 minutos.3
El proceso de administración consiste en introducir el aplicador en la uretra después de orinar (lo que ayuda a lubricar la uretra y facilita la inserción), liberar el gránulo de alprostadil y, a continuación, masajear el pene para favorecer la absorción mientras se mantiene erguido para evitar fugas.4 Para obtener resultados óptimos, los pacientes deben mantener la relación sexual entre 10 y 30 minutos después de que el medicamento haga efecto.5
Los estudios de eficacia clínica indican que aproximadamente el 30-66% de los hombres con disfunción eréctil logran erecciones suficientes para la relación sexual.6 Los efectos adversos frecuentes incluyen dolor peneano (referido por aproximadamente el 36% de los usuarios), ardor uretral, sangrado uretral leve, mareo y, en casos raros, priapismo (erección dolorosa y prolongada que requiere atención médica inmediata).7 El tratamiento está contraindicado en pacientes con enfermedad de Peyronie, anemia drepanocítica, mieloma, leucemia o uretritis.8
Los profesionales sanitarios deben evaluar cuidadosamente a los pacientes antes de prescribir supositorios intrauretrales, teniendo en cuenta sus antecedentes médicos, la medicación concomitante y la posibilidad de efectos adversos. La educación del paciente sobre la técnica de administración correcta es fundamental para el éxito y la seguridad del tratamiento.9
