También conocido como
Colector peneano, Catéter de Texas, Sonda externa masculina, Vaina urinaria, Dispositivo colector urinario externo (EUCD), Colector tipo preservativo, Sonda externa, Dispositivo de incontinencia masculina, Sistema externo de manejo urinario, Dispositivo de recolección urinaria no invasivo, Sistema de drenaje urinario externo
Definición
Un dispositivo colector externo es un aparato médico no invasivo diseñado para recoger orina en varones con incontinencia sin necesidad de sondaje vesical. Estos dispositivos se adhieren a los genitales externos o a la zona púbica y recogen el débito urinario, dirigiéndolo a una bolsa de drenaje.1 Se diferencian de las sondas permanentes que se insertan en la vejiga urinaria por vía transuretral o suprapúbica.1
Los dispositivos colectores externos se pueden clasificar en varios tipos, incluidos los colectores peneanos tipo preservativo (también conocidos como sondas de Texas), los urinarios corporales reutilizables y los dispositivos adherentes al glande sin vaina.1 La mayoría de los colectores tipo preservativo están fabricados con materiales como la silicona, que han sustituido a las versiones originales de látex.1 Estos dispositivos se adhieren al cuerpo del pene mediante un adhesivo aplicado en la superficie interior, una tira adhesiva de doble cara o a través de un anillo interno que se infla con aire.1
Para varones con obesidad o pene retraído, existen bolsas peneanas especializadas que se fijan al pubis mediante una barrera de hidrocoloide.1 El dispositivo colector externo adherente al glande sin vaina es una opción de talla única que puede aplicarse tanto a varones circuncidados como no circuncidados, así como a aquellos con una circunferencia peneana menor.1
Estos dispositivos se utilizan principalmente para el manejo de la incontinencia urinaria al tiempo que reducen el riesgo de infecciones del tracto urinario asociadas a sondas (CAUTI), frecuentes con las sondas permanentes.2 El tiempo de uso previsto para los colectores tipo preservativo suele ser de 24 a 72 horas, mientras que las bolsas peneanas pueden llevarse de 2 a 7 días según el tipo de sistema.1
Contexto clínico
Los dispositivos colectores externos se utilizan principalmente en entornos clínicos para el manejo de la incontinencia urinaria en pacientes varones, reduciendo al mismo tiempo el riesgo de infecciones del tracto urinario asociadas a sondas (CAUTI).1 Estos dispositivos son especialmente valiosos como parte de los paquetes de medidas preventivas de las CAUTI, y múltiples guías clínicas basadas en la evidencia recomiendan su uso como alternativa a las sondas permanentes.1
La aplicación clínica de los dispositivos colectores externos es adecuada para pacientes varones colaboradores sin retención urinaria ni obstrucción del tracto de salida vesical.1 Son especialmente beneficiosos para pacientes con incontinencia funcional, en la que el individuo presenta una función vesical normal pero no puede llegar al baño a tiempo debido a limitaciones de movilidad, deterioro cognitivo u otras barreras funcionales.3
Los criterios de selección de pacientes incluyen:
- Pacientes varones con incontinencia urinaria pero sin problemas de retención1
- Pacientes con alto riesgo de CAUTI asociadas a sondas permanentes1
- Pacientes colaboradores que pueden manejar el dispositivo o cuentan con ayuda para ello1
- Pacientes con piel peneana intacta (sin heridas, lesiones ni dermatitis)3
El procedimiento de aplicación varía según el tipo de dispositivo, pero generalmente implica medir el diámetro del pene, limpiar y secar la piel peneana y colocar el dispositivo según las instrucciones del fabricante.1 En el caso de los colectores tipo preservativo, la elección del tamaño adecuado es fundamental para prevenir complicaciones como el deterioro cutáneo o la constricción.1 En el caso de los dispositivos adherentes al glande sin vaina, la colocación consiste en adherir el dispositivo al glande del pene en lugar de cubrir todo el cuerpo peneano.1
Los resultados esperados incluyen una reducción en las tasas de CAUTI en comparación con las sondas permanentes, una mayor comodidad para el paciente y el mantenimiento de la integridad cutánea cuando se aplican y monitorizan adecuadamente.2 Sin embargo, pueden producirse complicaciones, como irritación cutánea, maceración o reacciones alérgicas a los adhesivos o a los materiales del dispositivo.3 La evaluación periódica y el cambio de los dispositivos (habitualmente cada 24-72 horas en el caso de los colectores tipo preservativo) son necesarios para prevenir estas complicaciones.1
