También conocido como
Cabestrillo uretral masculino, cabestrillo suburetral, cabestrillo perineal, cabestrillo transobturador masculino, cabestrillo masculino retropúbico, cabestrillo para incontinencia masculina
Definición
Un cabestrillo masculino es un procedimiento quirúrgico que se utiliza para tratar la incontinencia urinaria de esfuerzo (IUE) masculina proporcionando soporte a la uretra.¹ El procedimiento consiste en colocar una malla o banda sintética por debajo de la uretra bulbar, lo que crea compresión y recoloca la uretra proximal.² Este mecanismo de soporte se asemeja a una hamaca que ejerce presión sobre la uretra bulbar para evitar la pérdida de orina durante las actividades que aumentan la presión intraabdominal.³ Los cabestrillos masculinos actúan mejorando la coaptación uretral, lo que alinea eficazmente el complejo del esfínter uretral y mejora la continencia.⁴ El procedimiento puede realizarse mediante abordajes quirúrgicos transobturador o retropúbico, con el objetivo de restablecer el control urinario en hombres con incontinencia leve a moderada.⁵
Contexto clínico
Los cabestrillos masculinos están indicados principalmente en hombres con incontinencia urinaria de esfuerzo leve a moderada, que suele definirse como el uso de 0-2 compresas al día o un peso total de las compresas inferior a 500 gramos en 24 horas.¹ Resultan especialmente beneficiosos en pacientes con IUE tras una prostatectomía que conservan cierto grado de función esfinteriana voluntaria residual, pero que no han respondido adecuadamente al tratamiento conservador.²
La selección de pacientes es fundamental para obtener resultados óptimos. Los candidatos deben someterse a una evaluación completa que incluya historia clínica, exploración física, análisis de orina, registro del residuo posmiccional, prueba de compresas, estudio urodinámico y cistoscopia.³ La función esfinteriana residual puede evaluarse por vía endoscópica mediante una cistoscopia con el paciente despierto o mediante estudios urodinámicos.⁴ Los pacientes deben generar una presión vesical suficiente para superar la resistencia uretral que produce el cabestrillo.⁵
El procedimiento puede realizarse mediante abordaje transobturador o retropúbico. El abordaje transobturador implica una incisión perineal para exponer la uretra bulbar, y los brazos del cabestrillo se pasan a través del agujero obturador de cada lado.⁶ El abordaje retropúbico requiere incisiones tanto perineales como abdominales.⁷ Ambas técnicas tienen como objetivo situar el cabestrillo por debajo de la uretra para proporcionar una compresión y un soporte adecuados.
Los cuidados posoperatorios suelen incluir sondaje durante 24-48 horas, seguido de una prueba de micción. La mayoría de los pacientes experimentan una mejoría inmediata de la continencia, aunque algunos pueden necesitar tiempo para obtener resultados óptimos a medida que se produce la integración tisular.⁸ Las tasas de éxito se sitúan en el intervalo del 40-90%, con mejores resultados en pacientes con incontinencia más leve y sin antecedentes de radioterapia.⁹
