También conocido como
Agrandamiento de la próstata, Hipertrofia prostática benigna, BPE (Agrandamiento prostático benigno), Agrandamiento de la glándula prostática.
Definición
Hiperplasia prostática benigna (BPH) es un agrandamiento no canceroso de la glándula prostática, una afección común en hombres de edad avanzada.¹ Se caracteriza por la proliferación de células estromales y epiteliales dentro de la zona de transición de la próstata, que rodea la uretra.³ Este crecimiento puede comprimir la uretra, lo que provoca la obstrucción del flujo de orina y una variedad de síntomas del tracto urinario inferior. (LUTS).² La HPB no es cáncer de próstata ni aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de próstata, aunque ambas afecciones pueden coexistir. El objetivo principal de comprender la HPB es diagnosticar y controlar eficazmente sus síntomas, mejorando la calidad de vida de las personas afectadas.
Contexto clínico
La hiperplasia prostática benigna es clínicamente relevante cuando causa síntomas molestos del tracto urinario inferior (LUTS) que afectan la calidad de vida del paciente.4 Estos síntomas se pueden clasificar como síntomas de almacenamiento (p. ej., frecuencia urinaria, urgencia, nicturia) o síntomas de micción (p. ej., chorro débil, vacilación, esfuerzo, orina incompleta). vaciado).1
Criterios de selección de pacientes:
Los hombres que presentan STUI generalmente son evaluados para detectar BPH. La evaluación incluye un historial médico, un examen físico (incluido un tacto rectal, DRE), un análisis de orina y, a menudo, un cuestionario de puntuación de síntomas (como el índice de síntomas AUA).4 Se pueden controlar los niveles del antígeno prostático específico (PSA) para evaluar el volumen de la próstata y detectar el cáncer de próstata, especialmente antes de iniciar ciertos tratamientos o cirugía. Se pueden utilizar investigaciones adicionales como uroflujometría, medición del volumen residual posmiccional (PVR) e imágenes (p. ej., ecografía transrectal) para confirmar el diagnóstico, evaluar la gravedad y descartar otras afecciones 4
Procedimientos/Tratamientos Quirúrgicos:
Las opciones de tratamiento para la HPB varían desde espera vigilante para síntomas leves hasta terapias médicas e intervenciones quirúrgicas para síntomas moderados a graves.4
Terapias médicas:
Comúnmente incluyen alfabloqueantes (para relajar los músculos de la próstata y el cuello de la vejiga), inhibidores de la 5-alfa-reductasa (para reducir el tamaño de la próstata) y, a veces, terapia combinada. Tadalafil (un inhibidor de la PDE5) también está aprobado para los STUI debidos a BPH.
Terapias quirúrgicas mínimamente invasivas (MIST):
Opciones como levantamiento uretral prostático (PUL), terapia térmica con vapor de agua (Rezum) y dispositivo de nitinol implantado temporalmente (TIND) están disponibles para ciertos pacientes.
Terapia quirúrgica:
La resección transuretral de la próstata (TURP) ha sido durante mucho tiempo el estándar de oro. Otras opciones quirúrgicas incluyen la incisión transuretral de la próstata (TUIP), terapias con láser (p. ej., HoLEP, PVP) y prostatectomía simple (abierta, laparoscópica o robótica) para próstatas muy grandes.4
Resultados esperados:
El objetivo del tratamiento es aliviar los STUI, mejorar la calidad de vida y prevenir complicaciones como retención urinaria aguda, infecciones urinarias recurrentes, cálculos en la vejiga e insuficiencia renal.4 Las terapias médicas pueden proporcionar un alivio significativo de los síntomas en muchos hombres. Las intervenciones quirúrgicas generalmente ofrecen la mejora más sustancial y duradera en los síntomas y tasas de flujo, pero conllevan un mayor riesgo de efectos secundarios, incluida la disfunción sexual (p. ej., eyaculación retrógrada, disfunción eréctil) e incontinencia.4 La elección del tratamiento depende de la gravedad de los síntomas, el tamaño de la próstata, las comorbilidades del paciente y la preferencia del paciente después de una discusión exhaustiva de los riesgos y beneficios.
