También conocido como
Cateterismo urinario, cateterismo vesical, cateterismo uretral, Inserción de catéter de Foley, colocación de catéter permanente, cateterismo intermitente, inserción de catéter suprapúbico, catéter de drenaje urinario, cateterismo transuretral, cateterismo del tracto urinario
Definición
El cateterismo es la inserción de un tubo (catéter) en la vejiga para drenar la orina o en otras cavidades del cuerpo.1 Este procedimiento médico implica colocar un tubo hueco y flexible a través de la uretra hasta la vejiga urinaria para permitir que la orina drene cuando no es posible orinar normalmente o cuando la vejiga requiere vaciarse con fines diagnósticos o terapéuticos.2 La palabra "catéter" se deriva de En griego antiguo "kathiénai", que literalmente significa "empujar" o "enviar hacia abajo".3
Los catéteres urinarios se clasifican según su método de inserción: catéteres externos que se adhieren a los genitales externos, catéteres uretrales insertados a través de la uretra hasta la vejiga y catéteres suprapúbicos insertados quirúrgicamente a través de un acceso suprapúbico.4 Según la duración del uso, los catéteres pueden ser intermitentes (a corto plazo) o permanentes. (a largo plazo).5 El tipo más común de catéter permanente es el catéter de Foley, que cuenta con un globo de autorretención inflado con agua esterilizada después de la inserción para evitar que el catéter se deslice fuera del cuerpo.6
Contexto clínico
El cateterismo se emplea en diversos escenarios clínicos, con indicaciones específicas tanto para fines terapéuticos como de diagnóstico.1,2 Terapéuticamente, se utiliza principalmente para controlar la retención urinaria, que puede ser aguda o crónica, como resultado de causas obstructivas, infecciosas, farmacológicas o neurológicas.5 La hiperplasia prostática benigna (BPH) es la causa más común de retención urinaria intrínseca en hombres, mientras que las causas extrínsecas incluyen compresión por agrandamiento de órganos abdominales o pélvicos.2
El cateterismo también está indicado perioperatoriamente en la mayoría de las cirugías abdominopélvicas, particularmente en procedimientos urológicos y ginecológicos.2 En casos que involucran estructuras adyacentes al tracto genitourinario, se recomiendan catéteres con vaina.2 Facilita el manejo de la retención urinaria postoperatoria debido a la anestesia y ayuda a lograr un mejor dolor postoperatorio. controlar.2
Para pacientes con disfunción neurogénica de la vejiga o incontinencia urinaria, el cateterismo proporciona una solución de tratamiento.6 También está indicado para pacientes con enfermedades agudas que requieren una medición minuciosa del gasto urinario, administración de medicamentos de quimioterapia e irrigación de la vejiga.2 Desde el punto de vista diagnóstico, el cateterismo permite la medición de la urodinámica, la recolección de muestras para análisis de orina y estudios radiográficos como cistogramas.2
Los criterios de selección de pacientes incluyen una evaluación cuidadosa de las indicaciones y contraindicaciones.4 Las contraindicaciones incluyen sangre en el meato, hematuria macroscópica, evidencia de infección uretral, dolor o malestar uretral, bajo volumen/distensibilidad de la vejiga y rechazo del paciente.2 Para personas con función de vejiga deteriorada y para quienes el método es factible, limpio El autocateterismo intermitente es el procedimiento óptimo.3
La necesidad de un catéter vesical debe evaluarse diariamente, ya que su extracción inmediata disminuye el riesgo de infección del tracto urinario.2 Para pacientes con retención urinaria crónica y evacuación incompleta de la vejiga, el cateterismo intermitente a menudo es preferible a los catéteres permanentes.2
