También conocido como
Inyección intracavernosa, inyección intracavernosal (ICI), farmacoterapia intracavernosa vasoactiva.
Definición
La farmacoterapia intracavernosa vasoactiva consiste en la inyección directa de fármacos vasoactivos en los cuerpos cavernosos del pene. Este método se utiliza principalmente para el diagnóstico y el tratamiento de la disfunción eréctil (DE) [1]. Los fármacos actúan relajando el músculo liso de las arterias del pene y de los sinusoides trabeculares, lo que aumenta el flujo sanguíneo hacia el pene y produce posteriormente la erección [2]. Este enfoque se considera eficaz por su acción directa sobre el tejido eréctil, que evita los efectos sistémicos que podrían asociarse a los medicamentos orales. La técnica requiere una cuidadosa selección de los pacientes y una formación adecuada en el procedimiento de inyección para reducir al mínimo las complicaciones [1].
Contexto clínico
La terapia de inyección vasoactiva se utiliza principalmente en el tratamiento clínico de la disfunción eréctil (DE), con fines tanto diagnósticos como terapéuticos [3]. Se suele considerar en pacientes que no responden a la medicación oral o en los que esta está contraindicada [4]. Las afecciones médicas relevantes incluyen diversas etiologías de la DE, como las causas vasculogénicas, neurogénicas, psicógenas o mixtas [3]. Los criterios de selección de pacientes hacen hincapié en una evaluación cuidadosa, ya que la terapia es adecuada para una amplia variedad de pacientes, incluidos los que presentan afecciones subyacentes como la diabetes [4].
El procedimiento consiste en que el propio paciente se administra la inyección directamente en el cuerpo cavernoso del pene. Esto permite un efecto localizado que produce una erección en pocos minutos [1]. Aunque no es un procedimiento quirúrgico, una formación y una técnica adecuadas son fundamentales para garantizar la seguridad y la eficacia. Los resultados esperados incluyen una alta tasa de éxito en la obtención de erecciones satisfactorias para la actividad sexual, y los estudios describen el restablecimiento de la función sexual en un porcentaje significativo de pacientes [3]. La terapia también puede utilizarse con fines diagnósticos para evaluar la integridad vascular y diferenciar entre los distintos tipos de DE [5].
