También conocido como
Implantación transcorpórea de esfínter urinario artificial, Colocación de TC-AUS, Colocación transcorpórea del manguito, Enfoque de cooperación técnica
Definición
El abordaje transcorporal es una técnica quirúrgica especializada utilizada en procedimientos urológicos, particularmente para la implantación del esfínter urinario artificial (AUS), donde el manguito se coloca a través de los cuerpos cavernosos del pene1. Esta técnica implica realizar incisiones longitudinales en la túnica albugínea de ambos cuerpos cavernosos, laterales a la uretra, seguidas de una disección roma para crear un túnel dentro de los cuerpos cavernosos2. Luego se coloca el manguito a través de este túnel, rodeando la uretra con tejido corporal como capa protectora3. Este enfoque se utiliza principalmente como opción de rescate en pacientes con uretras frágiles, como aquellas con implantación previa fallida de AUS, atrofia uretral, erosión o antecedentes de radioterapia pélvica4.
Contexto clínico
El abordaje transcorporal está indicado principalmente en casos difíciles de incontinencia urinaria de esfuerzo masculina (SUI), particularmente en pacientes con uretras frágiles1. Los escenarios clínicos específicos incluyen:
1. Pacientes con antecedentes de implantación previa fallida de esfínter urinario artificial debido a erosión o atrofia uretral2
2. Pacientes sometidos a uretroplastia bulbar3
3. Pacientes con atrofia uretral grave después de radioterapia pélvica1
4. Como procedimiento quirúrgico de rescate después del fracaso de una cirugía antiincontinencia previa1
El procedimiento se realiza bajo anestesia general con el paciente en posición de litotomía. Se realiza una incisión perineal en la línea media, seguida de una disección para exponer la uretra y los cuerpos cavernosos adyacentes2. La colocación del manguito suele ser de 2 a 3 cm distal a la ubicación original del manguito o al sitio de la uretroplastia2.
Los criterios de selección de pacientes incluyen aquellos con incontinencia urinaria de esfuerzo de moderada a grave que no han respondido al tratamiento conservador y tienen antecedentes de compromiso uretral4. El procedimiento ha mostrado buenos resultados en términos de tasas de continencia, y los estudios informan tasas de continencia social (0-1 toallas sanitarias por día) de aproximadamente 78-83 % a los 12 meses3.
Una consideración importante con el enfoque transcorpóreo tradicional es el impacto potencial sobre la función eréctil debido a la lesión necesaria de los cuerpos cavernosos2. Sin embargo, los estudios han demostrado que la función eréctil se puede mantener en algunos pacientes a pesar de la disección del cuerpo corporal1. Las modificaciones recientes a la técnica, como la técnica del ala de gaviota y el abordaje transalbugíneo, tienen como objetivo preservar mejor la función eréctil manteniendo al mismo tiempo los beneficios protectores para la uretra3,4.
