También conocido como
Acceso perineal, Vía perineal, Abordaje transperineal, Abordaje quirúrgico perineal, Abordaje de Belt (técnica específica)
Definición
El abordaje perineal es una vía quirúrgica que proporciona acceso a las estructuras urológicas mediante una incisión en el perineo, la zona de piel situada entre el escroto y el ano en los varones.1 Este abordaje permite el acceso directo a la uretra bulbar o membranosa, la glándula prostática y otras estructuras del tracto urinario inferior sin penetrar en la cavidad abdominal.2 Se caracteriza por una incisión pequeña, una excelente exposición de la anatomía diana y la preservación de los principales vasos sanguíneos y grupos musculares.3 El abordaje perineal se utiliza en diversos procedimientos urológicos, como la prostatectomía radical perineal, la uretrostomía perineal y la reparación de estenosis uretrales.4
Contexto clínico
El abordaje perineal está indicado clínicamente en diversas afecciones y procedimientos urológicos. En el tratamiento del cáncer de próstata, la prostatectomía radical perineal ofrece una alternativa a los abordajes retropúbico o robótico, resultando especialmente beneficiosa para pacientes con cirugías abdominales previas, obesidad o cuando no se precisa una linfadenectomía pélvica.1
En el caso de las estenosis uretrales, especialmente las que afectan a la uretra bulbar o membranosa, el abordaje perineal ofrece una excelente exposición para la reconstrucción.3 La uretrostomía perineal se realiza en casos de estenosis uretrales complejas o recidivantes, tras una penectomía o cuando han fracasado otros procedimientos reconstructivos.4
Los criterios de selección de pacientes incluyen la consideración del hábito corporal, los antecedentes quirúrgicos previos y aspectos anatómicos específicos. El abordaje perineal está contraindicado en pacientes con limitación grave de la rotación de la cadera.1
Los procedimientos quirúrgicos que emplean este abordaje suelen implicar la colocación del paciente en una posición de litotomía exagerada con el perineo paralelo al suelo. Se realiza una incisión medial o curva en el perineo, seguida de una disección minuciosa a través de los tejidos subcutáneos y la división del tendón central mientras se protege el recto.2 El músculo bulboesponjoso se divide en la línea media para exponer las estructuras más profundas.3
Los resultados esperados incluyen estancias hospitalarias más cortas, una menor pérdida de sangre en comparación con los abordajes retropúbicos y resultados oncológicos y funcionales equivalentes en los casos de prostatectomía.2 La recuperación suele implicar el sondaje durante 7-14 días y la reincorporación gradual a las actividades habituales.4
