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Cabestrillo Masculino Anclado al Hueso

También conocido como

Cabestrillo sintético suburetral anclado al hueso, Honda masculina InVance, cabestrillo perineal anclado al hueso para hombre, cabestrillo suburetral anclado al hueso, cabestrillo masculino anclado al hueso púbico, cabestrillo uretral anclado al hueso, cabestrillo suburetral masculino anclado al hueso, cabestrillo masculino perineal anclado al hueso, Sistema de anclaje óseo recto, cabestrillo masculino fijo

Definición

El cabestrillo masculino anclado al hueso es un dispositivo quirúrgico mínimamente invasivo diseñado para tratar la incontinencia urinaria de esfuerzo (IUE) en hombres, en particular tras una cirugía de próstata1. Este procedimiento consiste en colocar bajo la uretra bulbar un cabestrillo de malla sintética o de material biológico, que se ancla directamente al hueso púbico mediante tornillos o anclajes óseos especializados2,4.

El cabestrillo actúa proporcionando compresión y soporte a la uretra bulbar, lo que aumenta eficazmente la resistencia uretral y favorece la coaptación uretral5. Este mecanismo ayuda a prevenir las pérdidas involuntarias de orina durante actividades que aumentan la presión intraabdominal, como toser, estornudar o realizar esfuerzos físicos1,3.

El anclaje óseo garantiza una fijación segura del cabestrillo y permite un ajuste preciso de la tensión durante el procedimiento para lograr una compresión uretral óptima sin provocar obstrucción urinaria2,4. Durante el procedimiento, la resistencia uretral suele aumentarse hasta 30-50 cm de agua por encima de la presión basal1.

Esta intervención quirúrgica está indicada principalmente en hombres con incontinencia urinaria de esfuerzo leve a moderada secundaria a deficiencia intrínseca del esfínter, con mayor frecuencia tras una prostatectomía radical, una prostatectomía laparoscópica asistida por robot o una resección transuretral de la próstata3,4. El procedimiento se realiza con el paciente en posición de litotomía mediante un abordaje perineal y tiene como objetivo restablecer la continencia conservando una función miccional normal1,2.

Los estudios clínicos han demostrado tasas de éxito del 40% al 88% con el cabestrillo masculino anclado al hueso, y algunas series refieren una eficacia mantenida en el seguimiento a medio y largo plazo, de 36-48 meses6,7. El procedimiento ofrece ventajas como la mejoría inmediata de la continencia, la necesidad mínima de ajustes postoperatorios y una morbilidad relativamente baja cuando se realiza en pacientes adecuadamente seleccionados3,4.

Contexto clínico

El cabestrillo masculino anclado al hueso está indicado principalmente para el tratamiento de la incontinencia urinaria de esfuerzo (IUE) en hombres tras una cirugía de próstata, en particular la prostatectomía radical, la prostatectomía laparoscópica asistida por robot o la resección transuretral de la próstata1,2,3. Esta afección se debe a una deficiencia intrínseca del esfínter, en la que el mecanismo esfinteriano uretral está comprometido, lo que provoca pérdidas involuntarias de orina durante actividades que aumentan la presión intraabdominal4.

Criterios de selección de pacientes

Los candidatos óptimos para el cabestrillo masculino anclado al hueso son hombres con incontinencia urinaria de esfuerzo leve a moderada, definida habitualmente como el uso de 0-2 compresas al día o un peso de compresas en 24 horas inferior a 500 gramos4,5. Algunos expertos proponen un umbral más conservador, de 150 gramos o menos en la prueba de la compresa de 24 horas, como punto de corte para indicar la colocación del cabestrillo4. Los pacientes deben presentar cierto grado de función esfinteriana voluntaria residual, que puede evaluarse mediante estudios urodinámicos o cistoscopia con el paciente despierto4.

El procedimiento puede considerarse en pacientes que no han respondido adecuadamente a enfoques de manejo conservador como los ejercicios del suelo pélvico4,6. Aunque los antecedentes de radioterapia pélvica no constituyen una contraindicación absoluta, se han identificado como un factor predictivo sólido de fracaso del tratamiento, y los estudios muestran tasas de éxito significativamente más bajas en los pacientes irradiados3,7.

Procedimiento quirúrgico

El procedimiento del cabestrillo masculino anclado al hueso se realiza con el paciente en posición de litotomía mediante un abordaje perineal1,2. La técnica consiste en colocar cuatro tornillos óseos en miniatura, con pares de suturas de polipropileno ya fijados, directamente en la cara medial de las ramas inferiores del hueso púbico1. En cada lado se sitúa un par de anclajes óseos justo por debajo de la sínfisis, y un segundo par se inserta 3-4 cm más abajo1.

A continuación, se fija al hueso púbico un cabestrillo de forma trapezoidal fabricado con material sintético (como el tereftalato de polietileno) o biológico (como la fascia lata de cadáver) mediante las suturas unidas a los anclajes óseos1,2. El cabestrillo se coloca de modo que sostenga la uretra bulbar, y se ajusta la tensión para aumentar la resistencia uretral en 30-50 cm de agua por encima de la presión basal1. Este ajuste calibrado de la tensión es crucial para lograr el equilibrio óptimo entre la continencia y la función miccional1,2.

Resultados esperados

Los estudios clínicos han descrito tasas de éxito del 40% al 88% con el cabestrillo masculino anclado al hueso2,6,7. En un estudio a largo plazo con una mediana de seguimiento de 36 meses, el 76% de los pacientes obtuvieron resultados satisfactorios: el 36% quedaron completamente secos y el 40% mejoraron significativamente (reducción a una o dos compresas al día)2. Otro estudio con un seguimiento medio de 35,2 meses describió que el 55% de los pacientes se curaron (definido como secos, con un peso de compresa de 0-1 gramo) y el 12,5% mejoraron3.

La recuperación suele implicar una estancia hospitalaria mínima, y los pacientes a menudo reciben el alta el mismo día o tras una noche de observación2. La mayoría de los pacientes pueden reanudar sus actividades cotidianas normales en 2-6 semanas, aunque pueden recomendarse restricciones para levantar objetos pesados y realizar actividades intensas durante 4-6 semanas4.

Las complicaciones pueden incluir dolor perineal (descrito en hasta el 73% de los pacientes en una serie), infección del cabestrillo (2-12% en las distintas series y hasta el 15% en una serie, que suele requerir la retirada del cabestrillo) y, en raras ocasiones, erosión3. En los principales estudios no se han descrito erosiones uretrales significativas ni complicaciones óseas1,3. Los estudios urodinámicos postoperatorios no suelen mostrar signos de obstrucción del tracto de salida vesical2.

Cita científica

[1] Madjar S, Jacoby K, Giberti C, Wald M, Halachmi S, Issaq E, Moskovitz B, Beyar M, Nativ O. Bone anchored sling for the treatment of post-prostatectomy incontinence. J Urol. 2001 Jan;165(1):72-6. DOI: 10.1097/00005392-200101000-00018

[2] Carmel M, Hage B, Hanna S, Schmutz G, Tu LM. Long-term efficacy of the bone-anchored male sling for moderate and severe stress urinary incontinence. BJU Int. 2010 Oct;106(7):1012-6. DOI: 10.1111/j.1464-410X.2010.09207.x

[3] Giberti C, Gallo F, Schenone M, Cortese P, Ninotta G. The bone anchor suburethral synthetic sling for iatrogenic male incontinence: critical evaluation at a mean 3-year followup. J Urol. 2009 May;181(5):2204-8. DOI: 10.1016/j.juro.2009.01.022

[4] Harrison WJ, Leslie SW, Devang D. Slings for Male Incontinence. [Updated 2024 Jan 8]. In: StatPearls [Internet]. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; 2024 Jan. Available from: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK599557/

[5] Onur R, Rajpurkar A, Singla A. New perineal bone-anchored male sling: lessons learned. Urology. 2004 Jul;64(1):58-61. DOI: 10.1016/j.urology.2004.03.003. PMID: 15245936

[6] Welk BK, Herschorn S. The male sling for post-prostatectomy urinary incontinence: a review of contemporary sling designs and outcomes. BJU Int. 2012 Feb;109(3):328-44. DOI: 10.1111/j.1464-410X.2010.10502.x. PMID: 22004176

[7] Rajpurkar AD, Onur R, Singla A. Patient satisfaction and clinical efficacy of the new perineal bone-anchored male sling. Eur Urol. 2005 Feb;47(2):237-42. DOI: 10.1016/j.eururo.2004.06.021. PMID: 15661420

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