También conocido como
Lavado de vejiga, baño de vejiga, terapia intravesical, tratamiento intravesical, instilación intravesical, instilación vesical
Definición
La instilación vesical es un procedimiento terapéutico que consiste en introducir un medicamento directamente en la vejiga a través de una sonda y dejar que la solución permanezca en ella durante un tiempo determinado antes de drenarla.1 Este tratamiento administra el medicamento directamente en el revestimiento vesical, evitando la circulación sistémica y actuando sobre el tejido afectado.2 El procedimiento se utiliza principalmente para tratar diversas afecciones vesicales, reparando la barrera urotelial dañada, reduciendo la inflamación y aliviando síntomas como el dolor, la urgencia y la polaquiuria.3
Una vejiga sana tiene una barrera protectora natural denominada capa de glucosaminoglucanos (GAG), que protege el revestimiento vesical de los irritantes presentes en la orina.4 Cuando esta capa está dañada, la orina puede entrar en contacto directo con el revestimiento vesical y causar inflamación y síntomas. La instilación vesical actúa reduciendo la inflamación y las molestias en la vejiga, lo que ayuda a aliviar estos síntomas y, posiblemente, a restaurar el revestimiento protector.5
Contexto clínico
La instilación vesical está clínicamente indicada en varias afecciones, como la cistitis intersticial/síndrome de dolor vesical (CI/SDV), las infecciones urinarias recurrentes, la acumulación de sedimento en la orina, las sondas obstruidas y la capacidad vesical limitada que causa micciones frecuentes.1,3
Las guías clínicas de la American Urological Association recomiendan las instilaciones vesicales como opción de tratamiento cuando los enfoques más conservadores, como la modificación de la dieta, el control del estrés y los productos de venta sin receta, no son suficientes para controlar los síntomas.4,5
Los criterios de selección de pacientes suelen incluir a personas con:
- Afecciones inflamatorias crónicas de la vejiga, como la cistitis intersticial
- Vejiga dolorosa o síntomas de tipo cistitis
- Polaquiuria y urgencia urinaria que no han respondido a los medicamentos orales
- Infecciones urinarias recurrentes
- Revestimiento vesical (capa de GAG) dañado3,4
El procedimiento consiste en:
- Medir previamente la solución del medicamento
- Introducir una sonda a través de la uretra hasta la vejiga
- Instilar la solución en la vejiga
- Dejar que la solución permanezca en la vejiga durante aproximadamente 15 minutos (el tiempo varía según el medicamento)
- Drenar la solución a través de la sonda1,3
Los protocolos de tratamiento suelen consistir en instilaciones semanales durante 6-8 semanas, seguidas de tratamientos de mantenimiento cada pocas semanas o meses en función de la respuesta de los síntomas.3,5 Pueden utilizarse varios tipos de soluciones, entre ellas:
- Dimetilsulfóxido (DMSO, nombre comercial RIMSO-50): La única instilación vesical aprobada por la FDA específicamente para la CI/SDV, aprobada en 1978. Actúa reduciendo la irritación vesical, relajando los músculos de la vejiga y de la pelvis, aliviando el dolor al reducir los niveles de sustancia P y aumentando la capacidad vesical al prevenir la formación de tejido cicatricial.4
- Heparina: Ayuda a reparar el daño del revestimiento mucoso de la vejiga y puede reducir las tasas de recaída de la CI.3
- Hialuronato sódico (Hyacyst): Contiene hialuronato sódico, que ayuda a restaurar la capa de GAG.4
- Mezclas/cócteles de rescate: Combinaciones de medicamentos como heparina, lignocaína (lidocaína) y bicarbonato sódico.2,4
Los resultados esperados incluyen la mejoría de los síntomas en un plazo de 3-4 semanas tras el inicio del tratamiento, con la posibilidad de controlar a largo plazo las afecciones crónicas mediante tratamientos de mantenimiento.3
