También conocido como
Estimulación del nervio sacro (SNS), Modulación del nervio sacro, SNM, SNS, Neuromodulador sacro, Terapia InterStim, Terapia axónica
Definición
La neuromodulación sacra (NMS) es un enfoque terapéutico mínimamente invasivo y bien establecido que consiste en implantar un neuroestimulador para administrar impulsos eléctricos controlados a los nervios sacros (normalmente S3-S4).1 2 Esta estimulación modula eficazmente las vías nerviosas entre el tracto urinario inferior, el intestino y el cerebro, y restablece la función normal en pacientes con diversos trastornos urinarios y fecales.3 El tratamiento actúa principalmente evocando actividad aferente de las raíces nerviosas sacras, que modula el procesamiento sensitivo y el reflejo miccional, y no mediante estimulación motora directa.4 5 Esta neuromodulación puede facilitar la micción al inhibir los reflejos de contención (guarding) de la micción, lo que reduce el tono del esfínter uretral y permite una contracción funcional del detrusor en los casos de retención, o bien al bloquear la señalización sensitiva (aferente) ascendente anómala en los casos de hiperactividad.6 7
Contexto clínico
La neuromodulación sacra está indicada principalmente en pacientes con disfunciones refractarias del tracto urinario inferior y del intestino que no han respondido adecuadamente a los tratamientos conservadores o a las intervenciones farmacológicas.1 3 El tratamiento recibió la aprobación de la FDA para la incontinencia de urgencia en 1997 y para la urgencia/frecuencia y la retención urinaria no obstructiva en 1999.3
Entre las principales aplicaciones clínicas se incluyen:
- Trastornos urinarios: síndrome de vejiga hiperactiva (con o sin incontinencia), urgencia miccional, frecuencia y retención urinaria no obstructiva.1 2 3 Los estudios han demostrado una tasa de éxito del 83% en la vejiga hiperactiva entre los pacientes a los que se realizó el implante.1
- Trastornos intestinales: incontinencia fecal crónica, con aproximadamente un 80% de los pacientes que experimentan una mejoría duradera de al menos el 50% de sus episodios de escape.1
- Afecciones neurógenas: eficaz en afecciones de vejiga neurógena como la esclerosis múltiple, el mielomeningocele y la lesión medular.1
El procedimiento se realiza en dos fases:
- Una fase inicial de prueba en la que se coloca un electrodo temporal para evaluar la respuesta terapéutica
- Implantación definitiva del neuroestimulador si la prueba demuestra una mejoría significativa de los síntomas (normalmente >50%)2 3
Los criterios de selección de pacientes incluyen:
- Fracaso de los tratamientos conservadores y farmacológicos
- Ausencia de obstrucción anatómica o de un trastorno neurológico corregible
- Estabilidad psicológica y capacidad para manejar el dispositivo
- Respuesta satisfactoria durante la fase de prueba2
El implante se realiza con anestesia local o general, con el paciente en decúbito prono. El electrodo cuadripolar se coloca por vía percutánea bajo control fluoroscópico a través del tercer agujero sacro, siguiendo la trayectoria de S3.3 Los dispositivos modernos incluyen sistemas recargables y opciones compatibles con la RM, con una duración de la batería de entre 5 y 15 años según el sistema concreto.3
