También conocido como
ProACT, ProACT™ Adjustable Continence Therapy, terapia de continencia ajustable con doble balón (DBACT), sistema de balones periuretrales, balones periuretrales ajustables, alternativa al cabestrillo masculino
Definición
La terapia de continencia ajustable (ACT) es un producto sanitario implantable y mínimamente invasivo diseñado para tratar la incontinencia urinaria de esfuerzo en varones, especialmente tras una cirugía de próstata.1 El sistema consta de dos balones de silicona pequeños y ajustables que se colocan quirúrgicamente a ambos lados de la uretra proximal, justo distales al cuello vesical.2 Cada balón está conectado mediante un tubo a un puerto de titanio que se implanta bajo la piel del escroto.3 Los balones ejercen una presión suave sobre la uretra, lo que aumenta la resistencia de salida de la vejiga y evita así las pérdidas involuntarias de orina durante actividades físicas que incrementan la presión abdominal, como toser, estornudar o hacer ejercicio.4 Una característica fundamental de esta terapia es su capacidad de ajuste: el volumen de líquido de cada balón puede modificarse a través de los puertos subcutáneos durante las consultas médicas, lo que permite a los facultativos personalizar la presión según las necesidades individuales del paciente sin requerir una cirugía adicional.5
Contexto clínico
La terapia de continencia ajustable está indicada principalmente para el tratamiento de varones adultos con incontinencia urinaria de esfuerzo (SUI) derivada de una deficiencia esfinteriana intrínseca, con mayor frecuencia tras una prostatectomía radical o una resección transuretral de la próstata.1 Por lo general, la terapia se considera en pacientes en los que han fracasado los tratamientos conservadores, como los ejercicios del suelo pélvico y las modificaciones conductuales, y que han presentado síntomas durante al menos 12 meses tras la cirugía prostática.2
El procedimiento de implantación se realiza bajo anestesia general o raquídea y dura aproximadamente 30 minutos.3 Mediante control fluoroscópico o ecográfico, el cirujano coloca dos balones a ambos lados de la uretra proximal a través de pequeñas incisiones perineales. Los puertos de titanio conectados se posicionan en el escroto para futuros ajustes.4
Los ajustes postoperatorios suelen comenzar entre 2 y 4 semanas después de la implantación, con incrementos progresivos del volumen del balón (0,5-1,0 cc por lado) para lograr una continencia óptima manteniendo una micción normal.5 Estos ajustes se realizan de forma ambulatoria con anestesia local.
Los resultados clínicos de metanálisis demuestran que aproximadamente el 60,2 % de los pacientes logra una continencia total, mientras que el 81,9 % experimenta al menos una mejoría del 50 % en sus síntomas de incontinencia.1 Las puntuaciones de calidad de vida muestran una mejora significativa, con un aumento medio de 30,8 puntos respecto al valor basal.1 La terapia ha mostrado resultados duraderos, con estudios que notifican una eficacia sostenida a lo largo de periodos de seguimiento con una media de 3,6 años.1
Las complicaciones son generalmente leves e incluyen dolor perineal temporal (15 %), migración del balón (5-10 %), retención urinaria (3-5 %) e infección (2-3 %).3 En caso necesario, el dispositivo puede retirarse o reemplazarse mediante un procedimiento mínimamente invasivo, lo que lo convierte en una opción de tratamiento reversible.4
El ACT ofrece varias ventajas frente a tratamientos alternativos como el esfínter urinario artificial, entre las que se incluyen una menor invasividad, la ausencia de necesidad de activación manual y tasas de infección más bajas.2 Se considera una opción quirúrgica de primera línea viable para candidatos adecuados, especialmente aquellos que no son idóneos para procedimientos más invasivos.1
