También conocido como
procedimiento de Burch, uretropexia retropúbica, suspensión retropúbica, uretropexia retropúbica de Burch, procedimiento de colposuspensión de Burch, colposuspensión retropúbica
Definición
La colposuspensión de Burch es una cirugía específica de suspensión retropúbica en la que la pared vaginal anterior se sutura al ligamento de Cooper (línea iliopectínea) para tratar la incontinencia urinaria de esfuerzo (SUI) en mujeres, particularmente cuando se asocia a hipermovilidad uretral.1 El procedimiento tiene como objetivo elevar y estabilizar el cuello vesical y la uretra proximal de nuevo en la zona de presión intraabdominal detrás de la sínfisis del pubis.2 Esta elevación permite una mejora significativa de la transmisión de la presión sobre la uretra, aumentando la longitud uretral funcional y la presión de cierre uretral.3
La cirugía implica la colocación de dos a cuatro suturas, preferiblemente no reabsorbibles, a cada lado del cuello vesical.4 Tradicionalmente, las suturas proximales se localizan de 2 a 3 cm laterales al cuello vesical, mientras que las suturas distales se colocan de 2 a 3 cm laterales al tercio proximal de la uretra.5 Estas suturas abarcan todo el grosor de la pared vaginal, justo por debajo de la mucosa, y sus extremos libres se fijan al ligamento de Cooper ipsilateral.6 La vagina se eleva y los nudos se aproximan suavemente sobre el ligamento de Cooper sin tensión.7
Realizada originalmente como un procedimiento quirúrgico abierto, la colposuspensión de Burch se consideró durante mucho tiempo el «patrón oro» para el tratamiento de la SUI antes de la introducción de los cabestrillos mediouretrales.8 Puede llevarse a cabo mediante un abordaje abdominal abierto o por vía laparoscópica, mostrando ambos métodos una eficacia comparable en el tratamiento de la incontinencia urinaria de esfuerzo.9
Contexto clínico
La colposuspensión de Burch se utiliza principalmente para el tratamiento de la incontinencia urinaria de esfuerzo (SUI) en mujeres, especialmente cuando se asocia a hipermovilidad uretral.1 La International Continence Society define la SUI como «la queja de pérdida involuntaria de orina con el esfuerzo o ejercicio, o al estornudar o toser».2 Esta afección es muy prevalente, afecta aproximadamente al 17-45 % de las mujeres adultas en países industrializados y repercute de manera significativa en su calidad de vida.3
Los criterios de selección de pacientes para la colposuspensión de Burch incluyen mujeres con incontinencia urinaria de esfuerzo demostrable, en particular aquellas con hipermovilidad uretral.4 Una movilidad y capacidad vaginales suficientes representan requisitos indispensables para el éxito de la colposuspensión y deben considerarse especialmente en pacientes con intervenciones vaginales previas.5 El procedimiento también puede tratar de forma concomitante formas leves de prolapso de la pared anterior, tal como se señaló en la descripción original de Burch.6
El procedimiento quirúrgico puede realizarse mediante un abordaje abdominal abierto o por vía laparoscópica. El abordaje abierto implica una incisión abdominal transversal baja (Pfannenstiel) para acceder al espacio retropúbico.7 Una vez disecado el espacio retropúbico, se identifican el cuello vesical y la fascia vaginal subyacente. A cada lado del cuello vesical se colocan de dos a cuatro suturas, preferiblemente no reabsorbibles, abarcando todo el grosor de la pared vaginal.8 Estas suturas se fijan después al ligamento de Cooper ipsilateral, elevando la vagina con los nudos ajustados suavemente sin tensión.9 Habitualmente se realiza una cistoscopia posterior para descartar cualquier posible lesión en la vejiga o en los uréteres.10
El abordaje laparoscópico ofrece ventajas como una menor morbilidad, una estancia hospitalaria más corta, una recuperación más rápida y mejores resultados estéticos.11 Los estudios han demostrado que la colposuspensión de Burch laparoscópica puede ser tan eficaz como el procedimiento abierto a los 2 años de la intervención, con una tasa de curación subjetiva relativa apenas un 5 % menor, sin significación estadística.12
Los resultados esperados de la colposuspensión de Burch muestran tasas de curación que oscilan entre el 68,9 % y el 88,0 %, manteniéndose las tasas de recurrencia relativamente bajas.13 Sin embargo, se ha descrito que la tasa de curación desciende progresivamente desde el 90 % al cabo de 1 año hasta aproximadamente el 70 % a los 10 años de la intervención, alcanzando una meseta del 65-70 % a los 20 años de seguimiento.14 Las posibles complicaciones incluyen eventos hemorrágicos e infecciosos, erosiones y formación de trayectos fistulosos.15 Los estudios a largo plazo han mostrado una incidencia significativa de aparición de prolapso de órganos pélvicos, observándose rectocele en el 11-25 % y enterocele en el 4-10 % de las pacientes seguidas durante 10-20 años.16 El riesgo de hiperactividad del detrusor de novo se ha comunicado entre el 5 % y el 27 %, presentándose disfunción miccional en hasta el 22 % de las pacientes tras la colposuspensión de Burch.17
En la práctica clínica actual, la colposuspensión de Burch sigue siendo una opción de tratamiento secundario tras el fracaso de procedimientos con cabestrillos mediouretrales.18 La colposuspensión de Burch abierta puede considerarse en aquellas pacientes en las que se requiera una laparotomía de forma concurrente con la cirugía para la SUI.19 Con la reciente controversia y vigilancia sobre los cabestrillos mediouretrales debido a complicaciones asociadas a las mallas, la colposuspensión de Burch puede recuperar relevancia como opción de tratamiento de primera línea.20
