También conocido como
Movilidad uretral, Movilidad del cuello vesical., Descenso del cuello vesical (BND), Movilidad uretrovesical, Hipermovilidad uretral
Definición
La movilidad del cuello vesical se refiere al movimiento o desplazamiento del cuello vesical (la unión entre la vejiga y la uretra) durante maniobras de esfuerzo como la tos o la maniobra de Valsalva.1 Se define cuantitativamente como la diferencia entre la posición del cuello vesical en reposo y durante estas maniobras de esfuerzo, y suele medirse en milímetros.2 La movilidad del cuello vesical es una característica fisiológica importante con implicaciones para los mecanismos de continencia urinaria.3 En la valoración clínica, suele evaluarse mediante ecografía transperineal o del suelo pélvico, que permite visualizar en tiempo real la posición y el movimiento del cuello vesical.4
Contexto clínico
La movilidad del cuello vesical es un parámetro clínico relevante en uroginecología y urología, en particular en la evaluación y el manejo de la incontinencia urinaria de esfuerzo (IUE).1 El aumento de la movilidad del cuello vesical (hipermovilidad) se ha asociado a la aparición de IUE, aunque esta relación es compleja y multifactorial.2
La valoración clínica de la movilidad del cuello vesical se realiza habitualmente mediante ecografía transperineal, un método no invasivo para visualizar y medir el movimiento del cuello vesical durante las maniobras de esfuerzo.3 La prueba de esfuerzo con tos (CST) se emplea con frecuencia en la práctica clínica para someter el cuello vesical a esfuerzo y observar su comportamiento, y varias guías de práctica clínica recomiendan su uso para el diagnóstico de la IUE.4
Diversos factores influyen en la movilidad del cuello vesical, como la edad, la obesidad y los antecedentes obstétricos. Las investigaciones han demostrado que los partos vaginales y su número se asocian a una mayor movilidad del cuello vesical, con independencia del índice de masa corporal (IMC).1 Curiosamente, en las mujeres obesas se ha observado una posición más alta del cuello vesical y una menor movilidad de este en comparación con las mujeres no obesas, lo que sugiere que la incidencia de IUE en las pacientes obesas podría no estar relacionada principalmente con la hipermovilidad del cuello vesical.1
Los ejercicios de fortalecimiento de la musculatura del suelo pélvico (MSP) se prescriben habitualmente como tratamiento conservador de la incontinencia urinaria. Los estudios han demostrado que el fortalecimiento de la MSP puede mejorar significativamente la capacidad de los músculos del suelo pélvico para elevar voluntariamente el cuello vesical, aunque podría no mejorar necesariamente la rigidez del cuello vesical durante la tos o la maniobra de Valsalva en mujeres con IUE.3
Comprender la movilidad del cuello vesical es esencial para que los profesionales clínicos seleccionen estrategias de tratamiento adecuadas en pacientes con incontinencia urinaria y otros síntomas del tracto urinario inferior.
