También conocido como
Orgasmo seco, aneyaculación (parcial o completa), wstępujący wytrysk (polaco)
Definición
La eyaculación retrógrada es una afección médica en la que el semen, el líquido que contiene los espermatozoides, se desplaza hacia atrás, hacia la vejiga, en lugar de expulsarse hacia delante a través del pene durante el orgasmo¹˒²˒³˒⁴. Normalmente, durante el orgasmo masculino, los espermatozoides se transportan desde los conductos deferentes hasta la próstata, donde se mezclan con otros líquidos para formar el semen. Al mismo tiempo, el músculo del cuello vesical, que es el mismo músculo que controla la micción, se contrae para impedir que el semen entre en la vejiga y lo dirige hacia la uretra para su eyaculación a través del pene¹˒³˒⁴. En la eyaculación retrógrada, este músculo del cuello vesical no se contrae lo suficiente, lo que permite que una parte o la totalidad del semen fluya hacia la vejiga¹˒⁴. Aunque la persona sigue experimentando la sensación del orgasmo, puede eyacularse muy poco semen visible o ninguno, una situación que a veces se denomina orgasmo seco¹˒².
La eyaculación retrógrada en sí no suele ser perjudicial para la salud física de la persona y, por lo general, no afecta a la capacidad de lograr una erección ni de experimentar el orgasmo¹˒⁴. Sin embargo, es una causa importante de infertilidad masculina, ya que los espermatozoides no llegan al aparato reproductor femenino¹.
Contexto clínico
La eyaculación retrógrada suele identificarse cuando un hombre refiere poco o ningún semen durante el orgasmo (orgasmo seco) o cuando se observa orina turbia después del orgasmo debido a la presencia de semen¹˒³. A menudo es motivo de preocupación para los hombres que intentan concebir, ya que puede provocar infertilidad¹. La afección puede deberse a diversas causas subyacentes que alteran el funcionamiento normal del músculo del cuello vesical. Entre estas causas se incluyen:
- Procedimientos quirúrgicos: la cirugía de próstata (como la resección transuretral de próstata, RTUP, para la hiperplasia benigna de próstata), la cirugía del cuello vesical o la linfadenectomía retroperitoneal extensa por cáncer de testículo pueden dañar los nervios o los músculos que controlan el cuello vesical¹˒⁴.
- Medicamentos: algunos medicamentos pueden tener como efecto secundario la eyaculación retrógrada. Entre ellos se encuentran los alfabloqueantes utilizados para el agrandamiento de la próstata (p. ej., la tamsulosina, que relaja el cuello vesical) o para la hipertensión arterial (p. ej., la doxazosina), y algunos antidepresivos¹˒³.
- Daño nervioso (neuropatía): las enfermedades que causan daño nervioso pueden afectar al músculo del cuello vesical. Algunos ejemplos frecuentes son la diabetes (neuropatía diabética), la esclerosis múltiple, la enfermedad de Parkinson y las lesiones de la médula espinal¹˒³˒⁴.
El diagnóstico suele incluir la revisión de la historia clínica, una exploración física y un análisis de orina posorgásmico. Si se encuentra semen en la muestra de orina recogida después del orgasmo, se confirma el diagnóstico de eyaculación retrógrada¹˒⁴. En general, el tratamiento solo es necesario si la fertilidad es motivo de preocupación o si la afección causa un malestar significativo. Las opciones de tratamiento dependen de la causa subyacente y pueden incluir:
- Cambios en la medicación: si se sospecha que un medicamento es la causa, cambiar a un fármaco alternativo puede resolver el problema, si es médicamente apropiado¹.
- Medicamentos para mejorar la función del cuello vesical: fármacos como la pseudoefedrina o la imipramina a veces pueden ayudar a cerrar el cuello vesical durante la eyaculación, aunque su uso puede verse limitado por los efectos secundarios y por enfermedades subyacentes (p. ej., hipertensión arterial, cardiopatía)³˒⁴.
- Tratamientos de fertilidad: en los hombres que desean concebir, a menudo pueden recuperarse espermatozoides de la orina después del orgasmo y utilizarse en técnicas de reproducción asistida, como la inseminación intrauterina (IIU) o la fecundación in vitro (FIV)³.
Los resultados esperados varían según la causa y el tratamiento elegido. En algunos casos, la medicación puede restablecer la eyaculación anterógrada (hacia delante). Cuando la fertilidad es la principal preocupación, las técnicas de reproducción asistida suelen ofrecer una vía eficaz para lograr la concepción¹.
