También conocido como
bomba de vacío, bomba de pene, dispositivo de constricción por vacío (VCD), Dispositivo de terapia de vacío.
Definición
Un dispositivo de vacío para la erección (DVE), también conocido como bomba de vacío o bomba de pene, es un dispositivo médico externo que se utiliza para ayudar a conseguir y mantener una erección. Suele constar de un cilindro acrílico que se coloca sobre el pene y de una bomba (manual o a pilas) que crea el vacío dentro del cilindro.¹ Este vacío atrae sangre hacia el pene, lo que provoca la erección. Una vez conseguida la erección, se coloca un anillo o banda de constricción en la base del pene para mantenerla, ya que impide que la sangre vuelva a salir. Por lo general, la banda de constricción puede dejarse colocada hasta 30 minutos.¹ El objetivo principal de un DVE es tratar la disfunción eréctil (DE), y ofrece una opción no invasiva para quienes pueden no ser aptos para otros tratamientos, como los medicamentos orales, o no responder a ellos.¹
Contexto clínico
El dispositivo de vacío para la erección se utiliza clínicamente para el tratamiento de la disfunción eréctil (DE) de diversas causas. A menudo se recomienda a quienes no pueden tomar medicamentos orales para la DE, no responden a ellos o prefieren evitarlos.¹ Los DVE pueden ser especialmente útiles para la rehabilitación peneana, por ejemplo, tras la cirugía del cáncer de próstata, para favorecer el flujo sanguíneo y la oxigenación de los tejidos del pene, lo que puede ayudar a mantener la función nerviosa y la salud de los tejidos y, posiblemente, reducir al mínimo la pérdida de longitud del pene.¹ Las opiniones de los usuarios reflejan una valoración en general positiva de los DVE, aunque es esencial una educación adecuada del paciente para garantizar un uso seguro y reducir al mínimo el riesgo de lesiones.²
Los criterios de selección de pacientes suelen incluir a personas con DE orgánica, psicógena o mixta. Aunque en general es seguro, hay que tener en cuenta algunos aspectos: la erección obtenida puede notarse fría al tacto, ya que la banda de constricción limita el flujo sanguíneo activo, y es posible que el pene no se mantenga tan rígido en la base (efecto bisagra).¹ Además, algunos usuarios pueden percibir el proceso como incómodo o como algo que interrumpe la espontaneidad sexual.¹ Entre los temas habituales en la experiencia de los usuarios se encuentran la eficacia y la facilidad de uso, y también se mencionan la seguridad y las advertencias.²
Los resultados esperados incluyen la capacidad de conseguir una erección suficiente para mantener relaciones sexuales. Las tasas de éxito pueden variar, y algunas personas pueden pasar a otros tratamientos si el DVE no cumple sus expectativas o debido a los posibles inconvenientes mencionados.¹
