También conocido como
Prótesis peneana semirrígida, prótesis peneana no inflable, implante de pene flexible, implante de varilla, MPP.
Definición
Una prótesis de pene maleable es un dispositivo médico que se implanta quirúrgicamente en el pene para tratar la disfunción eréctil (DE), en particular en hombres que no han respondido a otros tratamientos, como los medicamentos orales, las inyecciones o los dispositivos de erección por vacío.¹ Consta de un par de varillas flexibles, normalmente con un exterior de silicona y un núcleo de acero inoxidable u otro metal maleable, que se colocan dentro de los cuerpos cavernosos (las cámaras eréctiles) del pene.² Estas varillas proporcionan una firmeza permanente, lo que permite colocar manualmente el pene en posición para el coito y doblarlo hacia abajo para disimularlo cuando no se utiliza.³ A diferencia de las prótesis de pene inflables, los implantes maleables no requieren bomba ni reservorio y son más sencillos en su diseño y funcionamiento, ya que ofrecen un estado constante de semirrigidez.4 El objetivo principal de una prótesis de pene maleable es restablecer la función eréctil, lo que permite una actividad sexual satisfactoria y mejora la calidad de vida de los pacientes con DE grave.5
Contexto clínico
La prótesis de pene maleable está clínicamente indicada en varones adultos con disfunción eréctil (DE) que no han respondido a tratamientos menos invasivos, no son candidatos a ellos o no están satisfechos con ellos, como los medicamentos orales (p. ej., inhibidores de la PDE5), las inyecciones intracavernosas o los dispositivos de erección por vacío.¹ Se considera un tratamiento de tercera línea para la DE.6 Los implantes maleables pueden ser especialmente adecuados para pacientes con destreza manual limitada o deterioro cognitivo, a quienes podría resultarles difícil manejar una prótesis inflable, o para quienes prefieren un dispositivo más sencillo y permanentemente firme.² Otras indicaciones pueden incluir la DE secundaria a afecciones como la enfermedad de Peyronie (con o sin incisión/escisión de la placa e injerto), el priapismo que provoca fibrosis de los cuerpos cavernosos o la DE refractaria tras cirugías pélvicas radicales (p. ej., prostatectomía, cistectomía).7
Los criterios de selección de pacientes implican una historia clínica completa, una exploración física y un análisis de las expectativas y del estilo de vida del paciente y de su pareja.²¹ Entre los aspectos clave se encuentran el estado de salud general del paciente, su aptitud para la cirugía, su motivación y su comprensión de los posibles resultados, riesgos y limitaciones de la prótesis.¹⁸ Los pacientes con infecciones activas (sistémicas o localizadas en las vías urinarias o los genitales), disfunción miccional no resuelta o que no estén dispuestos a someterse a una posible cirugía de revisión generalmente no son candidatos.¹ Las contraindicaciones también incluyen afecciones psicológicas graves que podrían afectar a la capacidad de sobrellevar un implante, o expectativas poco realistas respecto al tamaño o la función del pene.²²
El procedimiento quirúrgico suele consistir en realizar una incisión (p. ej., penoescrotal, infrapúbica) para acceder a los cuerpos cavernosos (las cámaras eréctiles del pene). A continuación, se dilatan los cuerpos cavernosos para crear espacio para los dos cilindros protésicos. Las varillas maleables se dimensionan adecuadamente y se introducen en cada cuerpo cavernoso.¹ El pene permanece semirrígido, lo que permite colocarlo manualmente en posición para el coito o doblarlo hacia abajo para disimularlo. El procedimiento suele realizarse con anestesia general o raquídea.²⁵
Los resultados esperados incluyen la capacidad de lograr una erección lo suficientemente firme para el coito, lo que restablece la función sexual en muchos pacientes.⁵ Las tasas de satisfacción de los pacientes con las prótesis maleables son, en general, buenas, aunque en algunos estudios pueden ser ligeramente inferiores a las de los dispositivos inflables de tres componentes, a menudo debido a la semirrigidez permanente.² No obstante, los implantes maleables presentan un menor riesgo de fallo mecánico en comparación con los dispositivos inflables.² Las posibles complicaciones incluyen la infección (el riesgo más grave), la erosión del dispositivo a través de la piel, el dolor, el mal funcionamiento mecánico (aunque menos frecuente que en los inflables) y la posibilidad de acortamiento del pene o de alteración de la sensibilidad.¹³ Un asesoramiento preoperatorio exhaustivo es crucial para establecer expectativas realistas sobre la longitud y el grosor del pene, así como sobre el tipo de erección que se consigue con una prótesis maleable.²¹
