También conocido como
fibrosis del pene, Induración plástica del pene, induración plástica del pene, curvatura del pene, PD.⁶˒⁹
Definición
La enfermedad de Peyronie (EP) es un trastorno adquirido del tejido conectivo caracterizado por la formación de tejido cicatricial fibroso, o placas, en la túnica albugínea, la vaina normalmente elástica que rodea los cuerpos cavernosos del pene.¹⁻³ La aparición de estas placas provoca una pérdida localizada de elasticidad que causa una deformidad del pene, que puede manifestarse como curvatura, muesca (p. ej., forma de reloj de arena) o acortamiento del pene, especialmente perceptible durante la erección.²˒⁴ La afección se considera un trastorno de la cicatrización, en el que se cree que una lesión inicial o microtraumatismos repetidos en el pene desencadenan una respuesta fibrótica anómala.⁵˒⁶ Con el pene flácido, estas placas a menudo pueden palparse como bultos o bandas firmes bajo la piel.⁷ El objetivo principal de comprender y diagnosticar la enfermedad de Peyronie es tratar los síntomas asociados, que pueden incluir erecciones dolorosas, dificultad para mantener relaciones sexuales, disfunción eréctil y un malestar psicológico importante tanto para el paciente como para su pareja.⁴˒⁸
Contexto clínico
La enfermedad de Peyronie suele presentarse en hombres adultos, con mayor frecuencia en la sexta década de la vida, aunque puede aparecer a cualquier edad.⁶ Clínicamente, se caracteriza por la aparición de una placa fibrosa en la túnica albugínea, que puede provocar dolor en el pene (sobre todo durante la fase inflamatoria aguda), curvatura u otras deformidades durante la erección y disfunción eréctil.²˒⁴ El dolor asociado a la enfermedad de Peyronie suele remitir con el tiempo, generalmente en un plazo de 1 a 2 años, pero la curvatura y la placa suelen persistir o pueden empeorar.²
La selección de pacientes para el tratamiento depende de varios factores, como la fase de la enfermedad (aguda o crónica/estable), la gravedad de la curvatura, la presencia y la intensidad del dolor, la repercusión en la función sexual y el estado de salud general y las preferencias del paciente.⁵ La fase aguda, que puede durar desde varios meses hasta 1-2 años, suele caracterizarse por dolor en el pene y una deformidad en evolución.²˒⁵ La fase crónica o estable comienza cuando el dolor ha desaparecido y la deformidad del pene se ha mantenido sin cambios durante al menos 3-6 meses.⁵
La intervención quirúrgica suele reservarse para hombres con enfermedad estable (normalmente durante al menos 3-12 meses sin cambios en la deformidad) que presentan una curvatura importante que dificulta la función sexual y que tienen una función eréctil adecuada, ya sea de forma natural o con ayuda médica.⁵˒⁶ Los procedimientos quirúrgicos incluyen la plicatura de la túnica (acortamiento del lado del pene opuesto a la placa), la incisión o escisión de la placa con injerto (alargamiento del lado más corto del pene afectado por la placa) y la implantación de una prótesis de pene, que puede combinarse con maniobras de liberación de la placa.⁶ La elección del procedimiento quirúrgico depende de factores como el grado de curvatura, la longitud del pene y la presencia de disfunción eréctil.⁶ Los resultados esperados varían según la modalidad de tratamiento. Los tratamientos no quirúrgicos, como los medicamentos orales, las inyecciones intralesionales (p. ej., interferón o, donde esté disponible, colagenasa de Clostridium histolyticum; se ha retirado del mercado europeo) y la terapia de tracción mecánica, tienen como objetivo reducir el dolor, disminuir el tamaño de la placa y mejorar la curvatura del pene, pero sus tasas de éxito pueden ser variables.⁵˒⁶ Los tratamientos quirúrgicos suelen tener tasas de éxito más altas en la corrección de la curvatura, pero conllevan riesgos como el acortamiento del pene, la recurrencia de la curvatura, el entumecimiento y la disfunción eréctil.⁶
