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Catéter suprapúbico

También conocido como

SPC, tubo suprapúbico, sonda suprapúbica, cistostomía suprapúbica, vesicostomía, epicistostomía

Definición

Un catéter suprapúbico (SPC) es un tubo fino y flexible de goma o plástico que los profesionales sanitarios utilizan para drenar la orina de la vejiga urinaria cuando el paciente no puede orinar por sí mismo. Este tipo de catéter se inserta en la vejiga a través de una pequeña incisión en la parte inferior del abdomen, generalmente por encima del hueso púbico. A diferencia de las sondas uretrales, que se introducen a través de la uretra, el abordaje suprapúbico evita la uretra por completo. Los catéteres suprapúbicos se consideran generalmente seguros, con un bajo riesgo de complicaciones, y a menudo se prefieren para un uso prolongado debido a la mayor comodidad del paciente y al menor riesgo de traumatismo uretral. También son una alternativa necesaria cuando el sondaje uretral resulta difícil o está contraindicado debido a lesiones u otras afecciones médicas que afectan a la uretra.

Contexto clínico

Los profesionales sanitarios utilizan los catéteres suprapúbicos para facilitar el drenaje de orina de la vejiga en pacientes que presentan una incapacidad para orinar de forma natural. Esta afección puede deberse a diversas circunstancias médicas, entre las que se incluyen, entre otras: incontinencia urinaria, prolapso de órganos pélvicos, cáncer de próstata, hiperplasia benigna de próstata (agrandamiento de la próstata), recuperación posquirúrgica que afecte a la próstata o a los genitales, lesiones medulares, parálisis del tren inferior (paraplejía), esclerosis múltiple (EM), pérdida temporal del control vesical debido a una epidural, enfermedad de Parkinson, estenosis uretral, fimosis (incapacidad para retraer el prepucio), pene oculto y cicatrización. Aunque no se emplean con tanta frecuencia como las sondas uretrales, los catéteres suprapúbicos se recomiendan a menudo para personas que requieren un sondaje a largo plazo o para aquellas sometidas a cirugía uretral, ofreciendo una solución más cómoda y menos obstructiva.

Colocación del catéter suprapúbico

La inserción de un catéter suprapúbico suele comenzar con pruebas de imagen preliminares, como radiografías o ecografías, para garantizar la seguridad y una colocación óptima dentro de la vejiga y las zonas circundantes. A continuación, el sitio de inserción en la parte inferior del abdomen se limpia meticulosamente con una solución antiséptica, seguido de la aplicación de un anestésico local para adormecer la zona; en algunos casos, se puede administrar anestesia general. Se realiza una pequeña incisión en la piel a través de la cual se guía cuidadosamente el catéter suprapúbico hacia el interior de la vejiga. Tras una inserción correcta, la orina comienza a drenar en una bolsa colectora. El catéter se fija en su lugar con aproximadamente un punto de sutura y se aplica un vendaje en la incisión para prevenir infecciones. Un pequeño balón situado en la punta del catéter se infla con agua estéril una vez dentro de la vejiga, lo que proporciona una estabilidad adicional. Todo el procedimiento de colocación suele ser rápido, completándose generalmente en 20 minutos.

Cuidado del catéter suprapúbico

Mantener una higiene adecuada alrededor del punto del catéter suprapúbico es crucial para prevenir complicaciones. Los pacientes o cuidadores deben lavarse bien las manos con agua y jabón antes de manipular el catéter. Es fundamental la inspección periódica del sitio de la incisión para detectar signos de infección, como dolor, hinchazón, cambio de coloración o pus, y cualquiera de estos síntomas justifica el contacto inmediato con un profesional sanitario. El área alrededor del catéter debe lavarse suavemente con agua y jabón al menos una vez al día y luego secarse con toques suaves con una toalla limpia. Cambiar la bolsa del catéter implica una serie de pasos higiénicos: lavado de manos, vaciado de la bolsa en el inodoro, pinzamiento del tubo del catéter, desconexión de la bolsa usada, limpieza tanto del puerto de drenaje del catéter como del extremo de la bolsa nueva con antiséptico, conexión de la nueva bolsa, comprobación de que el tubo no esté retorcido o pinzado y un lavado final de manos. La bolsa colectora debe lavarse si se utiliza durante más de una semana o si aparecen olores, utilizando agua fresca y jabón o una solución de vinagre blanco y agua. La duración del uso del catéter suprapúbico varía; puede ser temporal para la cicatrización o a largo plazo, requiriendo recambios al menos cada cuatro semanas. Se recomienda el lavado diario con agua estéril para prevenir coágulos de sangre y mantener la permeabilidad del catéter.

Cita científica

[1] Corder CJ, LaGrange C. Suprapubic Bladder Catheterization. StatPearls. 2022. DOI: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK482179/