También conocido como
Alargamiento del pene, Faloplastia (en algunos contextos, aunque la faloplastia a menudo se refiere a la construcción del pene), aumento de pene, Restauración de la longitud del pene., Restauración del tamaño del pene.
Definición
La restauración de la longitud del pene se refiere a un conjunto de intervenciones médicas y quirúrgicas destinadas a recuperar o aumentar la longitud del pene que puede haberse perdido a causa de afecciones como la enfermedad de Peyronie, anomalías congénitas o traumatismos, o como efecto secundario percibido de tratamientos para otras afecciones, como el cáncer de próstata. Estos procedimientos pretenden abordar no solo el aspecto físico del acortamiento del pene, sino también el importante malestar psicológico y el impacto en la calidad de vida que pueden experimentar los pacientes.¹ Las técnicas empleadas pueden variar ampliamente, desde métodos no invasivos como la terapia de tracción hasta reconstrucciones quirúrgicas complejas, incluidas la incisión o la escisión de la placa con injerto y los procedimientos realizados de forma concomitante con la implantación de una prótesis de pene inflable (IPP).² El objetivo principal es restablecer una longitud del pene funcional y estéticamente aceptable, con el fin de mejorar la función sexual y aliviar las preocupaciones emocionales y psicológicas negativas asociadas a la pérdida de longitud del pene.³
Contexto clínico
Las técnicas de restauración de la longitud del pene están clínicamente indicadas en pacientes que presentan un acortamiento real o percibido del pene que les causa un malestar significativo o un deterioro funcional. Esto se observa con frecuencia en hombres con enfermedad de Peyronie, en la que la formación de placas provoca curvatura y acortamiento del pene.¹ La selección de los pacientes es crucial e implica una evaluación exhaustiva de la causa subyacente de la pérdida de longitud, de la historia clínica del paciente, de su estado psicológico y de sus expectativas realistas.²
Los procedimientos quirúrgicos varían según la etiología y la gravedad. En la enfermedad de Peyronie, las opciones pueden incluir la incisión/escisión de la placa con injerto, cuyo objetivo es liberar la placa que provoca la constricción y rellenar el defecto con material de injerto (p. ej., vena safena, injerto dérmico o materiales sintéticos).¹ Cuando también existe disfunción eréctil, estas maniobras de alargamiento pueden combinarse con la implantación de una prótesis de pene inflable (IPP). Técnicas como la técnica de deslizamiento (sliding technique), la técnica de deslizamiento modificada (MoST) o la técnica de incisiones múltiples (MuST) están diseñadas para maximizar la ganancia de longitud durante la colocación de la IPP en pacientes con un acortamiento grave.³,¹
Los resultados esperados incluyen un aumento de la longitud del pene, la corrección de la deformidad (si existe) y una mejora de la función sexual y del bienestar psicológico. Sin embargo, los resultados pueden variar, y los posibles riesgos incluyen lesión nerviosa, alteración de la sensibilidad, infección, retracción del injerto o recidiva del acortamiento. La recuperación suele implicar un periodo de reposo, seguido de protocolos de rehabilitación que pueden incluir terapia de tracción del pene o pautas específicas de inflado de la IPP.¹ Las tasas de éxito son, en general, buenas cuando los pacientes se seleccionan adecuadamente y los procedimientos los realizan cirujanos con experiencia.¹
