También conocido como
cabestrillo uretral, Cabestrillo mediouretral, MUS, Cinta vaginal sin tensión, TVT, Cinta transobturadora, TOT, cabestrillo pubovaginal, PVS, cabestrillo de vejiga, cabestrillo masculino, Cabestrillo suburetral, cabestrillo fascial, Honda sintética, Honda de malla
Definición
- Tejido autólogo: Tejido extraído del propio cuerpo del paciente¹.
- Material de aloinjerto: Tejido de un donante humano.
- Material de xenoinjerto: Tejido de origen animal.
- Material sintético: malla sintética, que es un material común para las eslingas¹.
Contexto clínico
Los procedimientos de cabestrillo uretral están clínicamente indicados para el tratamiento de la incontinencia urinaria de esfuerzo (SUI) en personas, principalmente mujeres, que experimentan pérdidas de orina involuntarias durante actividades que aumentan la presión intraabdominal, como toser, estornudar, reír, hacer ejercicio o levantar objetos pesados1,2. Por lo general, se considera la cirugía cuando los tratamientos conservadores, incluidas modificaciones en el estilo de vida, ejercicios de los músculos del piso pélvico (ejercicios de Kegel), pérdida de peso o dispositivos vaginales, no han brindado un alivio adecuado o no son adecuados para la paciente2.
Condiciones médicas relevantes:
La principal condición médica que se aborda con la cirugía con cabestrillo uretral es la incontinencia urinaria de esfuerzo (SUI)1,2. También se puede considerar en casos de incontinencia urinaria mixta (una combinación de incontinencia de esfuerzo y de urgencia) si la IUE es el componente predominante y más molesto2.
Criterios de selección de pacientes:
Los candidatos ideales para la cirugía de cabestrillo uretral suelen ser personas que:
- Tener un diagnóstico confirmado de IUE mediante una evaluación clínica adecuada, que puede incluir estudios urodinámicos1,2.
- Han experimentado IUE molesta que afecta significativamente su calidad de vida2.
- Han fracasado o no son candidatos adecuados para terapias conservadoras de IUE2.
- Comprender los riesgos y beneficios potenciales del procedimiento quirúrgico y tener expectativas realistas2.
- En general, gozan de buena salud para someterse a una cirugía1.
- Para las mujeres, a menudo se recomienda esperar hasta que hayan completado la maternidad, ya que el embarazo y el parto pueden comprometer potencialmente el éxito a largo plazo del procedimiento del cabestrillo2.
Procedimientos quirúrgicos:
Existen varios tipos de procedimientos de cabestrillo uretral, categorizados ampliamente según el material utilizado y el abordaje quirúrgico:
- Materiales: Los cabestrillos se pueden fabricar con malla sintética (p. ej., polipropileno), tejido del propio paciente (cabestrillo fascial autólogo) o, menos comúnmente, tejido de un donante (aloinjerto) o tejido animal (xenoinjerto)1,2.
- Enfoques:
- Cabestrillos mediouretrales (MUS): Éstos son el tipo más común e implican colocar una tira estrecha de malla sintética debajo de la parte media de la uretra. Se pueden insertar por diferentes vías:
- Abordaje retropúbico (p. ej., cinta vaginal sin tensión, TVT): El cabestrillo se pasa desde una pequeña incisión vaginal detrás del hueso púbico, con pequeñas incisiones de salida por encima del hueso púbico2.
- Abordaje transobturador (p. ej., cinta transobturadora - TOT): El cabestrillo se pasa desde una incisión vaginal a través del agujero obturador en la ingle, con pequeñas incisiones de salida en los pliegues de la ingle2.
- Mini cabestrillos de una sola incisión: Estos implican una pieza más pequeña de malla insertada a través de una única incisión vaginal, con fijación en los tejidos pélvicos. Su eficacia en comparación con el MUS estándar aún está bajo investigación2.
- Cabestrillos tradicionales (p. ej., cabestrillo pubovaginal - PVS): A menudo utilizan fascia autóloga (tejido del abdomen o muslo del paciente) u otros materiales biológicos. El cabestrillo se coloca debajo del cuello de la vejiga o la uretra y se fija a la pared abdominal o a las estructuras pélvicas. Suelen reservarse para casos más complejos o cuando la malla sintética está contraindicada2.
- Cabestrillos mediouretrales (MUS): Éstos son el tipo más común e implican colocar una tira estrecha de malla sintética debajo de la parte media de la uretra. Se pueden insertar por diferentes vías:
La elección del procedimiento depende de varios factores, incluida la experiencia del cirujano, las características del paciente y el historial quirúrgico previo.
Resultados esperados:
- Tasas de éxito: Los procedimientos con cabestrillo uretral generalmente tienen altas tasas de éxito para mejorar o curar la IUE. Muchos estudios informan tasas de curación subjetivas (mejoría informada por el paciente) y tasas de curación objetivas (basadas en pruebas clínicas) en el rango del 80-90% a corto y mediano plazo. Los datos a largo plazo también muestran una buena durabilidad, aunque el éxito puede disminuir con el paso de muchos años1.
- Cronograma de recuperación: La recuperación varía según el procedimiento específico y los factores individuales del paciente. La mayoría de los pacientes pueden esperar:
- Estancia hospitalaria: a menudo, el alta el mismo día o una estadía de 1 a 2 días, particularmente para procedimientos MUS1,2.
- Regreso a las actividades diarias normales: generalmente dentro de 2 a 6 semanas, con restricciones para levantar objetos pesados, ejercicio extenuante y actividad sexual durante un período recomendado por el cirujano (a menudo 4 a 6 semanas o más)1,2.
- Los puntos que se pueden disolver en la vagina son comunes1.
- Posibles complicaciones: Aunque generalmente son seguras, las posibles complicaciones pueden incluir dificultad temporal para orinar o vaciar la vejiga (retención urinaria), desarrollo o empeoramiento de incontinencia urgente o síntomas de vejiga hiperactiva, infección del tracto urinario, infección de heridas, dolor (ingle, pélvico o durante el coito), erosión de la malla (donde la malla sintética sobresale hacia la vagina u otros órganos) y, raramente, lesión en la vejiga, la uretra o los vasos sanguíneos1,2. El riesgo de complicaciones relacionadas con las mallas ha sido objeto de importantes debates y escrutinio regulatorio, lo que ha llevado a una cuidadosa selección de pacientes y asesoramiento.
Es crucial que los pacientes tengan una conversación exhaustiva con su proveedor de atención médica para comprender el procedimiento específico, los resultados esperados y los riesgos potenciales en su caso individual1,2.
