También conocido como
Depósito de válvula de bloqueo, Válvula de bloqueo del depósito, Válvula anti-autoinflado, Válvula de prevención de autoinflado
Definición
Una válvula de bloqueo es un mecanismo especializado incorporado en los reservorios de prótesis peneana diseñado para evitar el autoinflado, que es la transferencia involuntaria de líquido desde el reservorio a los cilindros, lo que resulta en un inflado no deseado del cilindro.1 La válvula funciona creando una barrera mecánica que evita la migración de líquido bajo presiones fisiológicas normales y al mismo tiempo permite el inflado intencional cuando se activa la bomba.2 Esta innovación reduce significativamente la aparición de autoinflación, una complicación problemática que puede verse potenciada por la cicatrización prevesical después de una prostatectomía radical u otras cirugías pélvicas.3
Contexto clínico
La válvula de bloqueo se utiliza principalmente en prótesis peneana inflables de tres piezas para el tratamiento de la disfunción eréctil.1 Esta innovación se introdujo por primera vez en 2000 dentro del depósito del dispositivo Mentor Alpha 1 (Mentor Corporation, Santa Bárbara, CA, EE. UU., posteriormente adquirido por Coloplast Corporación).3
La importancia clínica de la válvula de bloqueo se vuelve particularmente evidente en pacientes con un espacio retropúbico cicatrizado, como aquellos que se han sometido a prostatectomía radical, cistectomía o radioterapia.2 En estos pacientes, la válvula de bloqueo ofrece al cirujano de implantes de pene una menor probabilidad de autoinflación con reservorio ectópico colocación.1
Antes de la introducción de las válvulas de bloqueo, se reportaba autoinflación en aproximadamente el 11 % de los casos, y el 2 % requería revisión quirúrgica.1 Los estudios han demostrado que la implementación de válvulas de bloqueo ha reducido la incidencia de autoinflación al 1,3-3 %.1,3 En un estudio comparativo, solo 2 pacientes (1,3%) con una válvula de bloqueo se quejó inicialmente de autoinflado, y el problema se resolvió en cada uno después de recibir instrucciones sobre cómo operar el dispositivo, en comparación con el 11% de los pacientes con reservorios estándar que experimentaron autoinflado.1
El desarrollo de válvulas de bloqueo también ha permitido la evolución de las técnicas de colocación alternativa del reservorio (ARP), ya que permiten una mayor presión ambiental en el sistema sin causar autoinflación.3 Esto ha ampliado las opciones quirúrgicas, particularmente para pacientes con anatomía pélvica hostil o cirugías pélvicas previas.3
