También conocido como
Varices escrotales, Varicosidad del plexo pampiniforme, Varicocele testicular
Definición
Un varicocele es una dilatación y un agrandamiento anormales de las venas del plexo pampiniforme, situado en el escroto, la bolsa de piel laxa que contiene los testículos. Estas venas se encargan de drenar la sangre pobre en oxígeno desde los testículos. La afección se produce cuando la sangre no circula de forma eficiente fuera del escroto y, en su lugar, se acumula en estas venas, lo que hace que se hinchen.1 Los varicoceles suelen desarrollarse con el tiempo y a menudo comienzan durante la pubertad.2 El mecanismo subyacente se atribuye con frecuencia a un mal funcionamiento de las válvulas de las venas del cordón espermático. Estas válvulas están diseñadas para garantizar un flujo sanguíneo unidireccional de vuelta hacia el corazón; si fallan, la sangre puede refluir y acumularse, lo que provoca la distensión venosa.3 Aunque muchos varicoceles son asintomáticos, en ocasiones pueden causar molestias testiculares, afectar al desarrollo testicular o alterar la fertilidad, posiblemente al aumentar la temperatura escrotal, provocar estrés oxidativo o dar lugar al reflujo de toxinas.2-4
Contexto clínico
Los varicoceles son clínicamente relevantes principalmente por su asociación con la infertilidad masculina, las molestias o el dolor testicular y la atrofia testicular.1 Son la causa corregible más frecuente de infertilidad por factor masculino y afectan a un porcentaje significativo de los varones con infertilidad primaria y secundaria.4 Desde el punto de vista clínico, los varicoceles se detectan a menudo durante exploraciones físicas rutinarias o cuando un paciente consulta por problemas de fertilidad.2 La evaluación suele incluir una exploración física, en la que el varicocele se clasifica en grados según si es palpable y visible con y sin maniobra de Valsalva.4 Los varicoceles de grado I solo son palpables con Valsalva, los de grado II son palpables sin Valsalva y los de grado III son visibles a través de la piel del escroto.4 La ecografía escrotal puede utilizarse como herramienta diagnóstica complementaria, sobre todo cuando la exploración física es difícil o no concluyente, y puede ayudar a identificar venas espermáticas dilatadas (a menudo de >2-3 mm de diámetro) con inversión del flujo sanguíneo en el Doppler.4
Los criterios de selección de pacientes para la reparación del varicocele (varicocelectomía) suelen incluir la presencia de un varicocele clínicamente palpable junto con uno o más de los siguientes: infertilidad masculina documentada (p. ej., parámetros seminales anormales), dolor testicular atribuible al varicocele o atrofia testicular (una diferencia de tamaño significativa entre los testículos, sobre todo en adolescentes).1,4 Las directrices de la Asociación Europea de Urología recomiendan la reparación del varicocele en varones infértiles con un varicocele clínico, parámetros seminales anormales e infertilidad sin otra explicación cuando la pareja femenina tiene una buena reserva ovárica.1 En general, no se recomienda la cirugía para los varicoceles subclínicos (los que no son palpables ni visibles, pero se detectan en las pruebas de imagen) en el contexto de la infertilidad.1
Los procedimientos quirúrgicos de reparación del varicocele tienen como objetivo ligar u ocluir las venas espermáticas dilatadas. Los abordajes habituales incluyen las técnicas quirúrgicas abiertas (inguinal, subinguinal o retroperitoneal), la reparación laparoscópica y la embolización percutánea.1 La varicocelectomía subinguinal microquirúrgica suele considerarse la técnica de referencia debido a sus menores tasas de recurrencia y a un menor número de complicaciones, como la formación de hidrocele o la lesión de la arteria testicular.1,4 Durante este procedimiento, el cirujano utiliza un microscopio para identificar y ligar cuidadosamente las venas dilatadas, preservando la arteria testicular, el conducto deferente y los vasos linfáticos. La embolización percutánea, que realiza un radiólogo intervencionista, consiste en cateterizar la vena espermática y ocluirla con espirales o agentes esclerosantes; se utiliza a menudo en los varicoceles recurrentes.1
Los resultados esperados tras la varicocelectomía incluyen una mejora de los parámetros seminales (concentración, movilidad y morfología de los espermatozoides) en muchos pacientes y un aumento de las tasas de embarazo espontáneo en las parejas con parámetros seminales anormales.1 Las mejoras de la calidad seminal suelen observarse 3-4 meses después de la cirugía y alcanzan su valor definitivo hacia los 6 meses.1 En los pacientes con dolor asociado al varicocele, la reparación quirúrgica puede aliviar el dolor. En los adolescentes con retraso del crecimiento testicular, la varicocelectomía puede permitir un crecimiento de recuperación del testículo afectado.1
