También conocido como
Esfínter uretral artificial, dispositivo AUS, Esfínter urinario implantable
Definición
Un esfínter urinario artificial (AUS) es un dispositivo médico implantable diseñado para tratar la incontinencia urinaria, en particular la incontinencia urinaria de esfuerzo, imitando la función del esfínter urinario natural.¹˒² Es un sistema de varios componentes que, con mayor frecuencia, consta de tres partes: un manguito uretral, un balón regulador de presión y una bomba de control.³
El manguito uretral se coloca alrededor de la uretra y, cuando se llena de líquido, comprime la uretra para evitar las pérdidas de orina.¹˒²˒³ El balón regulador de presión suele implantarse en el abdomen y mantiene una presión determinada dentro del sistema, lo que garantiza que el manguito permanezca cerrado de forma eficaz.¹˒²˒³ La bomba de control suele colocarse en el escroto (en los hombres) o en los labios mayores (en las mujeres) y permite al paciente accionar el dispositivo manualmente.¹˒²
Para orinar, el paciente aprieta la bomba, que traslada el líquido del manguito uretral al balón.¹˒² Esto desinfla el manguito, libera la presión sobre la uretra y permite que la orina fluya. Al cabo de unos minutos, el líquido regresa automáticamente del balón al manguito y se restablece la continencia.¹˒² El objetivo principal del AUS es restablecer el control urinario y mejorar la calidad de vida de las personas con una incontinencia urinaria importante que no ha respondido a otros tratamientos.¹˒³
Contexto clínico
El esfínter urinario artificial (AUS) se utiliza principalmente para tratar la incontinencia urinaria de esfuerzo (IUE) de moderada a grave, con mayor frecuencia en hombres tras una cirugía de próstata (p. ej., prostatectomía radical) o radioterapia prostática, que pueden dañar el esfínter urinario natural.¹˒²˒³ Se considera un tratamiento de referencia cuando las medidas conservadoras, como los ejercicios del suelo pélvico, los cambios en el estilo de vida o los medicamentos, han resultado insuficientes.¹˒³
Los criterios de selección de pacientes suelen incluir a personas con IUE persistente a quienes les molestan las pérdidas y que son candidatos adecuados para la cirugía. Se tienen en cuenta factores como la gravedad de la incontinencia, los tratamientos previos, la destreza del paciente (para manejar la bomba), la función cognitiva y el estado de salud general.³ Los pacientes con antecedentes de estenosis uretral, radioterapia pélvica previa o cirugía uretral previa pueden tener un mayor riesgo de complicaciones y requieren una evaluación cuidadosa.³
La implantación quirúrgica de un AUS consiste en colocar los tres componentes (manguito, balón, bomba) a través de pequeñas incisiones, a menudo una en el periné (entre el escroto y el ano) para el manguito y la bomba, y otra en la parte inferior del abdomen para el balón.² El dispositivo suele dejarse desactivado durante varias semanas (habitualmente 6-8 semanas) tras la cirugía para permitir la cicatrización antes de activarlo para su uso.²
Los resultados esperados suelen ser positivos, con altas tasas de satisfacción de los pacientes y una mejora significativa de la continencia.³ En el ensayo aleatorizado MASTER, algún grado de pérdida de orina persistía a los 12 meses en aproximadamente el 84% de los hombres tras la colocación del AUS cuando se utilizaba una definición estricta de continencia, aunque los síntomas de incontinencia y la calidad de vida mejoraron y la satisfacción fue alta.³ Sin embargo, pueden producirse complicaciones, como infección, erosión del manguito hacia la uretra, fallo mecánico del dispositivo, dolor, sangrado o incontinencia persistente.¹˒²˒³ El dispositivo también puede desgastarse con el tiempo, con una duración habitual de 8-10 años, y puede requerir una cirugía de revisión o sustitución.¹˒²
