También conocido como
NLPC, PCNL, Nefrolitotricia percutánea, Extracción percutánea de cálculos renales, Extracción percutánea de litiasis, Cirugía percutánea de cálculos renales
Definición
La nefrolitotomía percutánea (PCNL) es un procedimiento quirúrgico mínimamente invasivo utilizado para extraer cálculos renales del organismo cuando no pueden eliminarse por sí solos.1 El término “percutáneo” significa a través de la piel. El procedimiento crea un trayecto desde la piel de la espalda hasta el riñón, a través del cual el cirujano utiliza instrumentos especializados introducidos mediante un pequeño tubo para localizar y extraer los cálculos renales.1 La PCNL está indicada principalmente para cálculos de mayor tamaño (>2 cm), cálculos coraliformes (cálculos que ocupan múltiples ramas del sistema colector) o cuando los procedimientos menos invasivos, como la litotricia por ondas de choque o la ureteroscopia, no son posibles o han fracasado.1,2 Esta técnica ha sustituido en gran medida a la cirugía abierta para la mayoría de los cálculos renales complejos, ofreciendo una tasa más alta de eliminación completa de los cálculos al tiempo que minimiza el traumatismo quirúrgico.3
Contexto clínico
La nefrolitotomía percutánea está indicada clínicamente en diversos escenarios, con criterios específicos de selección de pacientes y resultados esperados. El procedimiento se recomienda habitualmente cuando los cálculos renales superan los 2 cm de diámetro, cuando forman un patrón coraliforme que bloquea múltiples ramas del sistema colector del riñón, cuando existen cálculos de gran tamaño en el uréter (el conducto que conecta el riñón con la vejiga) o cuando otras terapias menos invasivas han fracasado.1
El procedimiento quirúrgico consta de varios pasos clave: en primer lugar, se coloca al paciente bajo anestesia general. Se inserta una aguja especializada a través de la piel hasta una cavidad recolectora de orina del riñón (cáliz) bajo control de imagen.1 El trayecto de esta aguja se convierte en el acceso para el resto de la intervención. Se coloca una vaina a lo largo de este trayecto, a través de la cual se introducen instrumentos especializados para fragmentar y extraer los cálculos.1 En algunos casos, se puede dejar colocado temporalmente un tubo de nefrostomía para permitir el drenaje de orina directamente desde el riñón durante la recuperación.1
Los criterios de selección de pacientes incluyen la consideración del tamaño, la localización y la composición del cálculo, así como el historial de tratamientos previos. Los pacientes con trastornos de la coagulación, infecciones activas del tracto urinario o anomalías anatómicas pueden requerir consideraciones especiales.2 El periodo de recuperación previsto suele conllevar una estancia hospitalaria de 1-2 días, debiendo evitar levantar peso y realizar actividades extenuantes durante 2-4 semanas.1 La mayoría de los pacientes pueden reincorporarse al trabajo tras aproximadamente una semana.1
Las tasas de éxito de la PCNL son generalmente elevadas, y los estudios notifican tasas libres de cálculos del 75-80 % en casos estándar.3 No obstante, factores como la localización del cálculo pueden influir notablemente en los resultados; los cálculos del cáliz inferior presentan tasas de eliminación menores (aproximadamente del 50 %) en comparación con los del cáliz superior o medio.3 Las tasas de complicaciones se sitúan en torno al 15-20 %, siendo la mayoría de carácter menor (grados I-II de Clavien-Dindo).3 Las complicaciones mayores (grados III-IV) se producen en aproximadamente el 4-5 % de los casos.3
