También conocido como
Cavernosometría, cavernosografía de los cuerpos cavernosos, cavernosografía peneana, cavernosografía por infusión dinámica (DIC)
Definición
La cavernosografía es un procedimiento de diagnóstico por imagen que se utiliza principalmente para evaluar la disfunción eréctil (ED), en particular cuando se sospecha una disfunción venooclusiva (VOD) o una fuga venosa como causa subyacente.1 Implica la inyección de un medio de contraste radiopaco directamente en los cuerpos cavernosos, los tejidos eréctiles del pene. Tras la inyección, se obtienen imágenes de rayos X (fluoroscopia) o exploraciones por tomografía computarizada (CT), a menudo mientras se induce una erección de forma farmacológica, para visualizar el sistema de drenaje venoso peneano.2 El propósito de la cavernosografía es identificar la localización y el alcance de cualquier fuga venosa anómala de los cuerpos cavernosos, que pueda impedir lograr o mantener una erección rígida.2 También puede ayudar a detectar anomalías estructurales dentro de los cuerpos cavernosos. Mientras que la cavernosografía convencional utiliza fluoroscopia, la CT cavernosografía es un avance más reciente que proporciona imágenes transversales detalladas, lo que ofrece ventajas potenciales en cuanto a la identificación de fugas en localizaciones específicas, una menor exposición a la radiación y un menor uso de material de contraste.2
Contexto clínico
La cavernosografía se considera habitualmente en la evaluación diagnóstica de pacientes con disfunción eréctil (ED) que no han respondido a las terapias de primera línea, como los fármacos orales (p. ej., inhibidores de la PDE5), y en los que se sospecha una etiología vascular, en concreto una disfunción venooclusiva (VOD).1 Es especialmente útil para identificar la presencia, localización y gravedad de las fugas venosas de los cuerpos cavernosos, las cuales pueden alterar la capacidad de mantener una erección.2
Los criterios de selección de pacientes suelen incluir a varones con antecedentes compatibles con VOD, como aquellos que pueden lograr una erección pero no mantenerla, o aquellos con una ecografía Doppler peneana anómala que muestra un aumento de la velocidad telediastólica. También puede considerarse en pacientes jóvenes con ED primaria para descartar anomalías venosas congénitas, o en pacientes con enfermedad de Peyronie para evaluar la integridad cavernosa antes de una intervención quirúrgica. El procedimiento ayuda a confirmar o descartar una ED orgánica debida a un drenaje venoso cavernoso patológico, guiando así al médico en la elección de las intervenciones terapéuticas adecuadas, que podrían incluir la ligadura quirúrgica de las venas con fuga o la embolización endovascular.1
Aunque la cavernosografía convencional ha sido la técnica estándar, la CT cavernosografía está emergiendo como un método de imagen más detallado que ofrece potencialmente una mejor visualización anatómica y planificación del tratamiento.2 Los resultados esperados del procedimiento son fundamentalmente diagnósticos, ya que proporcionan información crucial sobre la anatomía y función venosa peneana para planificar el manejo posterior. No es un procedimiento terapéutico en sí mismo, pero resulta crítico para seleccionar a los pacientes que puedan beneficiarse de la cirugía de fuga venosa u otros tratamientos dirigidos.1
