También conocido como
Terapia de privación de andrógenos (ADT), terapia de supresión androgénica, castración médica, castración química, terapia hormonal, terapia de bloqueo de andrógenos, bloqueo androgénico combinado, bloqueo androgénico completo, bloqueo androgénico máximo, bloqueo androgénico total
Definición
La terapia hormonal, también llamada terapia de privación de andrógenos (ADT), es un enfoque de tratamiento que tiene como objetivo reducir los niveles de hormonas masculinas (andrógenos) en el cuerpo o evitar que impulsen el crecimiento de las células del cáncer de próstata.1 Esta estrategia terapéutica funciona impidiendo que el cuerpo produzca testosterona, bloqueando la acción de los andrógenos en todo el cuerpo o inhibiendo la producción de andrógenos en varios tejidos, incluidas las células del cáncer de próstata. ellos mismos.2 La terapia hormonal se estableció como un tratamiento fundamental para el cáncer de próstata después de que Huggins y Hodges demostraran el efecto terapéutico de la privación de testosterona gonadal en la década de 1940, estableciendo firmemente el cáncer de próstata como una enfermedad altamente dependiente de andrógenos.3 Si bien la terapia hormonal puede hacer que los cánceres de próstata se reduzcan o crezcan más lentamente durante un tiempo, por sí sola no cura el cáncer de próstata, y muchos los cánceres eventualmente se vuelven resistentes a la terapia hormonal.1
Contexto clínico
La terapia hormonal está clínicamente indicada en varios escenarios para el tratamiento del cáncer de próstata.1 Se puede usar junto con la radioterapia como el primer tratamiento para el cáncer que todavía está dentro o alrededor de la próstata con un mayor riesgo de recurrencia.1,4 También se puede administrar antes de la radiación para reducir el tamaño del cáncer y hacer que el tratamiento sea más efectivo.1 Para pacientes cuyo cáncer permanece o regresa después del tratamiento con cirugía o radioterapia, a menudo se recomienda la terapia hormonal, especialmente si el cáncer se ha diseminado.1,3 Además, la terapia hormonal es el estándar de atención cuando el cáncer de próstata ha hecho metástasis demasiado para curarse con cirugía o radiación.1,4
Los criterios de selección de pacientes incluyen aquellos con enfermedad localizada de alto riesgo, recurrencia bioquímica después de la terapia primaria y enfermedad metastásica.3,4 El enfoque de tratamiento varía según el estadio de la enfermedad, con diferentes combinaciones de agentes de terapia hormonal utilizados para el cáncer de próstata sensible a las hormonas versus resistente a la castración.2,3 Los resultados esperados incluyen el control de la enfermedad y una supervivencia prolongada, aunque los efectos secundarios deben ser cuidadosamente manejado.1,3 Avances clínicos recientes han demostrado que la combinación de la terapia hormonal con otros tratamientos como quimioterapia o agentes hormonales de segunda generación puede mejorar significativamente la supervivencia en el cáncer de próstata metastásico sensible a hormonas.3,4
