Respuesta detallada
Una prótesis de pene (también conocida como implante de pene) es un dispositivo médico que se implanta en el pene para que los hombres con disfunción eréctil (DE) puedan lograr una erección adecuada para el coito. Suele recomendarse cuando otros tratamientos, como los medicamentos, los dispositivos de erección por vacío u otras opciones menos invasivas, han resultado ineficaces o no son adecuados para el paciente.
Existen dos tipos principales de implantes de pene:
Prótesis de pene inflable (IPP): es el tipo más común y consta de tres componentes: dos cilindros inflables colocados dentro del pene, un reservorio de líquido implantado en el abdomen y una bomba situada en el escroto. Para lograr una erección, el paciente aprieta la bomba, lo que transfiere el líquido del reservorio a los cilindros. Para volver al estado flácido, se presiona una válvula de desinflado que permite que el líquido regrese al reservorio. Este sistema produce una erección de sensación natural y permite que el pene vuelva después al estado flácido.
Paso a paso: cómo funciona un implante de pene inflable
- Bomba: para lograr una erección, el paciente aprieta la bomba situada en el escroto.
- Cilindros: el líquido se transfiere del reservorio a los dos cilindros inflables situados dentro del pene, lo que produce una erección.
- Reservorio: para volver al estado flácido, se presiona una válvula de desinflado que permite que el líquido regrese al reservorio situado en el abdomen.
Vea las animaciones de inflado y desinflado en la página del implante de pene inflable.
Prótesis semirrígida (maleable): este dispositivo consta de varillas flexibles que se introducen en el pene. El pene permanece semifirme en todo momento y puede colocarse manualmente en la posición deseada para la actividad sexual. Esta opción es más sencilla y puede ser más adecuada para los hombres con destreza manual limitada o con determinadas afecciones de salud.
Los implantes de pene son eficaces y duraderos. Con un asesoramiento adecuado, las tasas de satisfacción son del 92-100% en los pacientes y del 91-95% en las parejas, según las Directrices de la EAU de 2025 [1]. La fiabilidad mecánica de los dispositivos modernos es alta, aunque no perfecta: las directrices indican tasas de fallo mecánico inferiores al 5% después de cinco años para los implantes de tres piezas, que son los más utilizados [1].
Como en cualquier cirugía, existen riesgos, como la infección, el mal funcionamiento del dispositivo y las molestias. El riesgo de infección se reduce al mínimo con los implantes impregnados de antibiótico o con recubrimiento hidrófilo y con una técnica quirúrgica adecuada. La prótesis suele tener una buena longevidad: en un metaanálisis de 12 estudios, alrededor del 77% de los implantes inflables seguían funcionando a los 10 años [2].
Este procedimiento también puede utilizarse en casos concretos de enfermedad de Peyronie con DE o en hombres que han sufrido un priapismo que ha provocado daños en el pene. Sin embargo, debe informarse a los pacientes de que no cabe esperar un alargamiento del pene por la propia prótesis, aunque algunas técnicas quirúrgicas pueden ayudar a conservar la longitud en los casos de fibrosis del pene.
En última instancia, la decisión de colocarse una prótesis de pene es personal y debe estar orientada por un urólogo, teniendo en cuenta las preferencias del paciente, sus antecedentes médicos y su capacidad manual.
De las guías clínicas
"Independientemente de la indicación, la implantación de una prótesis tiene una de las tasas de satisfacción más altas (92-100% en los pacientes y 91-95% en las parejas) entre las opciones de tratamiento de la DE, con un asesoramiento adecuado."