También conocido como
Salud sexual relacionada con el cáncer, sexología oncológica, atención de la sexualidad en el cáncer, oncología sexual, rehabilitación sexual en el cáncer
Definición
La oncosexología es una subespecialidad multidisciplinar de la sexología médica que se centra en abordar el impacto del cáncer y sus tratamientos en la función sexual y la calidad de vida de los pacientes1. Establecida por el Dr. Woet Gianotten en 1998 en los Centros Médicos de Utrecht y de los Países Bajos2, la oncosexología implica la colaboración entre oncólogos, sexólogos, psicólogos y fisioterapeutas para proporcionar una atención integral a los problemas de salud sexual en pacientes con cáncer3. Este campo reconoce que aproximadamente el 80 % de los pacientes oncológicos refieren un deterioro en la calidad de su vida sexual4, y el 44 % experimenta problemas de pareja5. La oncosexología aborda la amplia gama de problemas sexuales que pueden derivarse de los diversos tratamientos contra el cáncer, incluidos la cirugía, la radioterapia, la quimioterapia y las terapias hormonales, con el objetivo de mejorar la calidad de vida general mediante la rehabilitación, la educación y el asesoramiento sexuales6.
Contexto clínico
La oncosexología es clínicamente relevante en diversos tipos de cáncer, con especial importancia en las neoplasias malignas pélvicas (de próstata, vejiga, colorrectales y ginecológicas) debido a su impacto directo en los órganos y la función sexuales7. Esta disciplina aborda disfunciones sexuales específicas que varían según el sexo:
En los hombres, los problemas habituales incluyen disfunción eréctil, déficit de testosterona, disfunción eyaculatoria, disfunción orgásmica, incontinencia durante la actividad sexual y acortamiento peneano8. Por ejemplo, la prostatectomía radical para el cáncer de próstata a menudo provoca disfunción eréctil debido al daño neurológico, mientras que la terapia de deprivación androgénica puede provocar alteraciones en la libido y en la función eréctil9.
En las mujeres, los tratamientos oncológicos pueden causar sequedad vaginal, dispareunia (coito doloroso), disminución de la libido y problemas con la imagen corporal10. La mastectomía puede ocasionar la pérdida de sensibilidad en el pezón y una alteración de la percepción corporal, mientras que la radioterapia pélvica puede provocar estenosis y sequedad vaginales11.
La Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO) recomienda que los profesionales sanitarios inicien conversaciones sobre salud sexual con los pacientes con cáncer12. Los enfoques terapéuticos incluyen el asesoramiento psicosocial, las intervenciones médicas (como los inhibidores de la PDE5 para los hombres y los hidratantes vaginales para las mujeres) y los programas de rehabilitación sexual13. Integrar la sexualidad en el diagnóstico y la planificación del tratamiento puede reducir la morbilidad y ayudar a mitigar los efectos negativos del cáncer sobre la función sexual14.
